<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015</id><updated>2012-01-20T12:11:10.938+01:00</updated><category term='MICRORELATOS'/><category term='OPINIONES Y CRÍTICAS'/><category term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Mensajes del Mundo Infinito</title><subtitle type='html'>Blog literario de Marian Cañadas</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-2235959691619098260</id><published>2010-06-24T19:07:00.005+02:00</published><updated>2010-06-24T19:31:12.493+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Un libro y medio</title><content type='html'>No se molestó en vestirse, ni en limpiarse si quiera. Tenía en ese instante unos diez minutos que rapiñaba a la vida siempre que podía, antes de que su ausencia en la calle llamara la atención. Diez minutos serían unas tres páginas y media, quizá cuatro. Después debía volver a bajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó el libro del bolso, ese día era “En el blanco” de Ken Follett, del cual ya llevaba cincuenta páginas y la única emoción que había experimentado fue con el robo de un conejo. Le gustaban los conejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No importa – dijo en voz alta-, tienes tiempo de contarme algo interesante con cuatro páginas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las páginas pasaron y sólo había dado tiempo a unas breves disculpas y a una congregación de periodistas. Nada del otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de la cama y volvió a dejar el libro en el bolso. Vestirse se le hizo un poco más fatigoso que de costumbre. No le gustaba su ropa, ni siquiera la había elegido ella, era como Lirio Blanco en “El abanico de seda”, cuyos pobres ropajes le impedían sentirse segura junto a su laotong. Desde luego que ella no iba a encontrarse con su alma gemela, nada más lejos, sino que aquellos pantis morados y rotos, la camiseta apretada y la falda demasiado corta, remarcaban el cliché de prostituta hasta cotas despreciables, y con razón entendía las miradas de asco de unos y la curiosidad de otros, cual si vieran a un andrajoso y desvergonzado Oliver Twist pidiendo un poco más de sopa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debía darse prisa y bajar cuanto antes para hacerse notar en la calle. Hugo estaría allí, seguro que preguntándose dónde coño se había metido o interrogando a las otras chicas por si la habían visto en alguna parte. Por encima de todo no quería hacer enfadar a Hugo, que tenía el temperamento de Heathcliff y el puño ligero de Juan Pablo Castel, pero sin una pizca del toque romántico que los caracterizaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en aquellas habitaciones tan pequeñas la mesilla de noche, la cama y el minúsculo lavabo no daban mucho cobijo a cosas extraviadas, entendía que nunca estaba de más asegurarse de no dejar nada olvidado en algún oscuro rincón. Ese último repaso que siempre daba al sórdido cuartucho antes de salir le hacía sentir culpable y avergonzada, ya que por falta de tiempo debía resignarse a dejar la cama sin hacer, cosa que iba contra su naturaleza y le sacaba de quicio. Su madre, allá en Senegal, le había enseñado a dejar orden tras de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludó con un gesto de cabeza a Roberta que estaba en la cocina del piso, al fondo del pasillo, y bajó las viejas escaleras hasta el portal, una pierna detrás de la otra, piel negra bajo licra morada, Justine conducida al vicio que nunca ha deseado. Salió al frío sol de la calle, a la mirada aún más fría de las madres con sus pequeños, a la fría rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle no podía leer, Hugo se lo había prohibido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día en que esto quedó claro le arrancó “Rayuela” de las manos y lo rompió ante sus narices y la mirada atónita de los viandantes. Aquel era de la biblioteca y tuvo que pagarlo. Pasó tanta vergüenza entonces, con la mirada crítica de la bibliotecaria clavándose en su alma, que no volvió a pedir prestado, sino que ahorraba, una vez tras otra, para comprar los libros que quería devorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sólo tenía veinte años podía entender que una prostituta leyendo en una esquina no es una prostituta. Ningún cliente se le había acercado esa mañana antes de que su señor le diera una lección en público. Los libros eran una barrera, ahora lo sabía, no sólo para su mente sino también para los de ahí fuera, los que se abstienen de preguntar por no querer molestar al que se concentra tan ávidamente. Y eso, claro está, es malo para el negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de llegar a España apenas sabía leer, y además le parecía una lección inútil porque casi no tenía libros a su alcance.  Luego, como una Moll Flanders exiliada, con las mismas esperanzas y anhelos, llegó de lejanas tierras para triunfar. Lo que no sabía era en qué debía triunfar, pero eso ya se vería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue Roberta, la dueña del hostal, quien una mañana de Navidad le hizo el mejor regalo de su vida: “Harry Potter”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que el libro le gustase demasiado, pero era palpable que la sucesión de páginas, las aventuras fuera de sí misma, alejarse del mundo real… eran el narcótico perfecto para la desconsolada vida que llevaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de ese libro fue otro, y otro, y otro… No había podido parar desde entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la tarde, tras una tensa espera de dos horas en las que sólo pensaba en trabajar para después tener otros diez minutos de asueto, sucedió  que un cliente y sin hablar, se limitó a tocarla el culo y a hacerle un gesto con la cabeza, esto es; “vámonos de aquí chata, a un lugar más íntimo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subió de nuevo las escaleras con el gordo obrero a la espalda, después veinte euros en la mesilla; diez serían para Hugo, cinco por la habitación y cinco para ella, y tras esto y un lavado de rigor, durante veinte minutos sería suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tufo de las axilas del hombre era tan insoportable que el estómago se retorció en su vientre, y el sudor, diseminado en continuas gotitas que de él emanaban para caer sobre su cara, hizo que apartase la vista hacia la ventana, al edificio, al balcón de enfrente y más allá, a los mares de hierba de Fantasía, a la ciudad perdida de Al Batra, y a las agujas góticas del campanario en la catedral de Kingsbridge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los empujones, el sexo viscoso entrando en ella, el sonido rítmico de los muelles de la cama o el aliento fatigado del hombre resoplando en su oreja, fuuuuu… fuuuu… una y otra vez. No la perturbaba. Cada instante de su magnífica vida, única en el mundo, era algo que nada ni nadie podría repetir. Nadie querría plasmarlo en papel, ¿para qué?, ella sólo era puta, y en la prostitución estaba la rutina de la vida, nada nuevo, nada fresco. Pero ella sentía que el mundo se equivocaba y en ello radicaba su felicidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida era una novela que sólo se escribía bajo su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar era la reina Cleopatra, después la servicial Sayuri y, tras dos horas de limpiar y aguantar insultos sólo quedaba la miserable Cosette.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos en la casa la ridiculizaban por regalar su tiempo libre a la lectura, y las burlas fueron aún peores cuando se enteraron de que compraba los libros. Una puta no compra libros, una puta compra maquillaje, piercing, medias y ropa interior hortera dos tallas más pequeñas que la suya. Pero perder el tiempo en el arte… ¿acaso se creía ella más lista que las demás? La pequeña Matilda de Roal Dahl la habría entendido perfectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre terminó, igual que el anterior, y del mismo modo que todos antes que él recogió sus cosas y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha sintió como su pecho se llenaba de aire después de que aquella mole de carne humana, sucia y pestilente, se quitara de encima. Miró su cuerpo negro desnudo, lleno de las secreciones de aquel hombre y pensó que tendría que ducharse si no quería espantar con su olor a los posibles clientes que se acercasen esa tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se le vino el mundo encima. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si empleaba el tiempo en ducharse ya no tendría sus diez minutos para leer, su estímulo, aquello que la impulsaba a seguir trabajando. Le entraron ganas de llorar, de retorcerse. Hundió la cara en la almohada llena de bultos y gritó con todas sus fuerzas, gritó hasta que el sentimiento de injusticia fue vomitado al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya no tuvo ganas ni tiempo de seguir lamentándose se sentó en la cama, con la cabeza gacha y los muslos doloridos. Entonces reparo en el billete de veinte euros que el obrero había dejado sobre la mesilla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa afloró a sus gruesos labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos dirían que venderse por veinte euros era un crimen contra uno mismo, un atentado contra la propia moral. Ella no lo veía así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro bueno cuesta algo más de veinte euros y uno de bolsillo sólo un poco más de diez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues ella acababa de vender su alma por un libro, o quizá con suerte, por un libro y medio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-2235959691619098260?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/2235959691619098260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=2235959691619098260' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2235959691619098260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2235959691619098260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2010/06/un-libro-y-medio.html' title='Un libro y medio'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-2955924806970253330</id><published>2010-06-17T19:50:00.003+02:00</published><updated>2010-06-17T19:57:32.207+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='OPINIONES Y CRÍTICAS'/><title type='text'>Stephen King y "El Señor de los Anillos"</title><content type='html'>Para mí una práctica muy común es la de indagar por internet buscando éxitos del ámbito editorial. Me gusta saber no sólo las últimas novedades sino también el tipo de venta que tienen, el éxito y a quién va dirigido. Ya sabéis: si quieres ser escritor debes estar al loro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, una de las novelas que ha tenido últimamente más peso en el mercado es “Crepúsculo” de la norteamericana Stephenie Meyer. Ya sabemos todos a qué tipo de público va dirigida esta novela y que opinión nos merece, así que no voy a entrar en detalles. Lo que sí me ha sorprendido es encontrar en un blog una reseña sobre un comentario que ha hecho uno de mis autores favoritos, el gran Stephen King, acerca del talento de esta autora. Evidentemente, como todo buen amante de la buena lectura que se precie, Stephen no ha podido por menos que descalificar su pobre esfuerzo narrativo y compararlo, dejándolo muy por debajo en cuanto a literatura infantil y juvenil se refiere, a los trabajos de la colega J.K. Rowling. Aunque el post no deja de ser interesante, pero para mi gusto decepcionantemente corto, no es esto en realidad lo que quería contar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que realmente me ha llamado la atención en esta página, y me ha inspirado el volver a escribir en este blog después de tanto tiempo, ha sido el comentario de una señorita, una tal Valeria que ronda la “edad estúpida” (dice que tiene 17 años y que le gustaría un poco más de sexo en los libros de Meyer). Dejando a un lado las faltas de ortografía y que dice que la película de “Crepúsculo” es “súper buena” remata su comentario diciendo que Stephen King está celoso porque la susodicha autora ha triunfado más que él aún, y cito textualmente, aunque él haya escrito “El Señor De los Anillos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver para creer. Aquí os dejo el enlace para que podáis verlo con vuestros propios ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.eldesafiodigital.com/stephen-king-stephanie-meyer-no-sabe-escribir/"&gt;http://www.eldesafiodigital.com/stephen-king-stephanie-meyer-no-sabe-escribir/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-2955924806970253330?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/2955924806970253330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=2955924806970253330' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2955924806970253330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2955924806970253330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2010/06/stephen-king-y-el-senor-de-los-anillos.html' title='Stephen King y &quot;El Señor de los Anillos&quot;'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-9068136926392121408</id><published>2009-06-18T20:45:00.000+02:00</published><updated>2009-06-18T20:46:14.967+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MICRORELATOS'/><title type='text'>Frio, frio</title><content type='html'>Frio, mucho frio…&lt;br /&gt;Que recorro cada noche el mismo camino por calles húmedas y desiertas. Paso cerca de los descampados y de parques deshabitados. Hielo y niebla. Sal en las aceras en prevención de riesgos urbanos. Arboles oscuros, caminos perdidos… barro. Me pregunto qué clase de criaturas se pasean por ahí a estas horas. ¿Existirá algo más peligroso que yo? Debería temer a los hombres armados con navajas y jeringuillas, a los demonios de la superchería, a los lobos. Debería temerlos a todos y sin embargo me dan pena.&lt;br /&gt;Que yo tengo papel y tinta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-9068136926392121408?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/9068136926392121408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=9068136926392121408' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/9068136926392121408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/9068136926392121408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/06/frio-frio.html' title='Frio, frio'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-8297137101115877333</id><published>2009-06-18T20:43:00.001+02:00</published><updated>2009-06-18T20:43:59.287+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>THE JOURNEY OF THE SORCERER</title><content type='html'>Brad había encontrado un hueco en su ajetreada agenda de ensayos para poder tocar un poco la guitarra. Aquello le relajaba casi tanto como repetir el doble lift automáticamente hasta el agotamiento. Le gustaba la magia, le apasionaba, era su vida, pero de vez en cuando debía descansar incluso de sí mismo. &lt;br /&gt;Bradley Cashbal, el mago, era joven pero estaba cansado. Apenas llegaba a cumplir cien años y el peso de su carrera le pedía momentos de relax como aquel: Una guitarra, el cómodo sillón de mando de la nave, un whisky y la ventana panorámica de la cabina que le mostraba el espacio sideral en una tranquila armonía de estrellas y planetas. Era perfecto. Rasgueó las cuerdas tocando una tranquila melodía, con notas suaves que vibraban desde el amplificador de la nave hasta sus estresados y excitables oídos. En un momento de calma abrió los ojos y vio una sombra en la esquina de la panorámica. Cuando se inclinó curioso para mirar lo que era soltó un resoplido de furia.&lt;br /&gt;- ¡Mossen! – Gritó.&lt;br /&gt;Al momento se oyó un quejido dos habitaciones más allá. Brad tuvo la tentación de compadecerse de ella pero se contuvo. En principio le daba un poco de pena porque hacía mas de un mes que el cuerpo de la chica era el de una ancianita de ochenta años y todavía no se había acostumbrado a los achaques propios de la edad, pero pensándolo mejor se dijo que lo tenía bien merecido por meter las narices donde no debía.&lt;br /&gt;- Que se joda – murmuró irritado.  &lt;br /&gt;Al cabo de un minuto y después de varios ¡ay! la ancianita en la que Mossen se había convertido apareció por la puerta vestida con un chándal rosa la mar de cuco.&lt;br /&gt;- Esto es una mierda Brad – venía sujetándose los riñones con las dos manos y una mueca de dolor y de fastidio - ¿En serio no puedes hacer nada?&lt;br /&gt;- Ni puedo ni quiero – dijo en voz queda con su tono autoritario de siempre.&lt;br /&gt;- Que borde eres – le escupió con desdén.&lt;br /&gt;- Te quedan un par de meses, así que más te vale ir haciéndote a la idea.&lt;br /&gt;- ¡Jooo! – rabió casi hasta echarse a llorar.  &lt;br /&gt;Aunque su cuerpo de muñeca había cambiado sus contestaciones seguían siendo las de una mocosa de catorce años. Eso no cambiaba. Pero Brad estaba más contento así. Ya no tenía que lidiar con síndromes premenstruales y al tener la movilidad limitada la muchacha no se dedicaba a ir de un lado para otro toqueteándolo todo con sus manitas casi siempre sucias.&lt;br /&gt;- Además tienes un problema.&lt;br /&gt;- ¿Qué? – preguntó asustada temiendo haber roto algo y llevarse una regañina - ¿Qué he hecho ahora?&lt;br /&gt;- Tienes que ir a buscar a tu rata.&lt;br /&gt;- ¡No es una rata! – gritó con voz de pito y tan furiosa que le dio un ataque de tos. Se recordó que debía evitar movimientos bruscos y subidas de tono – A este paso me dará un infarto antes de cumplir los quince.&lt;br /&gt;- Es tu problema – dijo tratando de ignorarla mientras afinaba la guitarra – Pero recoge a tu chucho.&lt;br /&gt;- Es un PE – RRO – espetó. Era curioso como su tono infantil contrastaba sobremanera con su aspecto decrepito – P-E-R-R-O.&lt;br /&gt;- Me alegro de que sepas deletrear perro... aprende ahora a deletrear rata por que es lo que parece.  &lt;br /&gt;La niña anciana resopló.  &lt;br /&gt;- ¿Dónde está?&lt;br /&gt;Bradley señaló una esquina de la ventana sin ni siquiera molestarse para mirar en aquella dirección. Estaba muy ocupado con la guitarra. Mossen se acercó a la panorámica para mirar en un ángulo que antes estaba oculto para ella.&lt;br /&gt;- Pero... – balbuceó lastimera - ¿se ha vuelto a escapar?&lt;br /&gt;- Te aseguro que si le hubiera echado yo de la nave habría sido sin burbuja. – gruñó.  &lt;br /&gt;Unos instantes después apareció en mitad de la panorámica un alegre perrito, un Chihuahua para ser más exactos, blanco y de grandes ojos saltones. Estaba metido en una extraña burbuja de aspecto acuoso que se mantenía unida a la nave por un tubo suministrador de oxígeno. Dentro de la burbuja no había gravedad y el perro, que estaba del revés y con la lengua colgando, se lo estaba pasando bomba.&lt;br /&gt;- Pero, pero... ¿Y cómo se escapa? – dijo descorazonada.&lt;br /&gt;- Ni idea pero te toca ir otra vez a buscarlo.&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Yo? ¿Pero por qué yo?&lt;br /&gt;- Principalmente porque yo no pienso ir. Es TU perro y dijiste que no me daría trabajo, así que andando.&lt;br /&gt;- Pero Brad – suplicó - ¿me has visto bien? ¡Me romperé la cadera o algo peor!  &lt;br /&gt;Brad no contestó. La mujer trató de poner ojitos tiernos pero en su mente infantil no se daba cuenta de que el resultado de la maniobra puede ser muy adorable en una niña mona de catorce años pero bastante ridículo cuando se trata de una anciana desdentada.&lt;br /&gt;- Pues que se quede ahí un par de horas... – concluyó enfurruñada – así aprenderá.&lt;br /&gt;- Tú sabrás... Pero dentro de un rato quiero acelerar la nave y en unas tres horas más o menos pasaremos por un quasar. – se encogió de hombros – Si quieres que se te fría el perro...&lt;br /&gt;- ¡Eres insufrible! – gritó frustrada.  Brad la miró por primera vez en todo el rato con una mirada severa que hizo que Mossen se encogiera.&lt;br /&gt;- ¿A que acelero ahora y no te doy tiempo para ir a buscarlo?&lt;br /&gt;- Jo... ya voy.  &lt;br /&gt;Y se fue cabizbaja la ancianita y arrastrando los pies. Brad volvió a quedarse sólo aunque ahora concentrarse en la guitarra le era realmente difícil dado que el perro le había visto y trataba de llamar su atención lamiendo el cristal de la panorámica. Decidió darle la espalda. Definitivamente aquel perro le parecía una rata. Normalmente los chihuahuas tienen los ojos saltones pero aquel los tenia tan fuera de las orbitas que parecía a punto de explotar. Todavía no entendía como había dejado que Mossen le convenciera para quedárselo. Era sucio, ruidoso y ahora que ella había dejado de tener su energía acostumbrada no tendría tiempo de jugar con él. No le gustaban los animales y mucho menos los perros. Mossen se empeñaba en que sería buena idea hacer un número de magia con aquel perro canijo. El único que se le ocurría era el del perro partido por la mitad... pero sin truco. Era un hombre violento y todos los psicólogos itinerantes que había consultado le recomendaban imprimir más amor en todo aquello que le irritaba. El pensaba que no existía suficiente amor en el universo para cubrir toda esa irritación. Antes de volverse otra vez para contemplar al perrillo ya tenía cara de asco... claro que se le cambió al instante a una expresión de sorpresa al ver la escena que lo esperaba.&lt;br /&gt;Del otro lado del cristal estaba la anciana Mossen metida en otra burbuja de aire con su ridículo chándal rosa fosforito. Su burbuja y la del perro se habían fundido y ahora estaba la mujer cabeza abajo con las piernas estiradas y sonriéndole sin dientes mientras hacia el signo de la victoria al puro estilo Nixon. El perro volaba a su alrededor y de vez en cuando se chocaba con su cabeza. Brandon frustrado se llevó las manos a la cara. Trataba de no reírse pero aquello era todo un espectáculo de circo. Era cierto que Mossen ya no daba la talla como atractiva asistente de mago, las lentejuelas y las minifaldas no le quedaban nada bien a su nuevo aspecto, pero por otro lado era perfectamente capaz de hacer un papel cómico sin tan siquiera proponérselo. Miró de nuevo al exterior y vio como la chica-anciana trataba de “nadar” en el vacío sideral para volver a la nave. No tenía fuerza. Brandon maldijo por lo bajo al darse cuenta de que ahora tendría que salir a buscarlos. &lt;br /&gt;Su momento de paz había terminado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-8297137101115877333?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/8297137101115877333/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=8297137101115877333' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/8297137101115877333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/8297137101115877333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/06/journey-of-sorcerer.html' title='THE JOURNEY OF THE SORCERER'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-7104828015705215101</id><published>2009-06-18T19:54:00.001+02:00</published><updated>2009-06-18T20:23:53.396+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Modus Vivendi</title><content type='html'>John levantó los ojos de las cartas que tenía delante y por un momento cayó en la cuenta de la escena tan surrealista que se producía ante él. A su izquierda estaba Klaus Heinz, un reconocido modelo fetiche de grandes diseñadores y portada de algunas de las revistas más prestigiosas del mundo, reía animosamente mientras se tomaba el tercer Martini de la mañana. John tuvo un leve flash en el que recordó haber visto la cara de Klaus en la carpeta de alguna de sus compañeras de instituto. Lo miró mientras el modelo se metía una ralla de coca y pensó quedamente que aquel no era un buen ejemplo a seguir. &lt;br /&gt; Forzó una sonrisa para seguirle algún chiste del que no se había enterado. &lt;br /&gt; Frente a él Monique Lafleur, corresponsal de la revista Fashion París en Los Ángeles y ganadora de la “Blusa de Oro” tres años seguidos por ser la reportera mejor vestida de entre todas las periodistas en revistas internacionales. ¿Qué dirían sus jefes si la vieran ahora? Desnuda de cintura para abajo como estaba, con una camiseta cutre llena de lamparones de la pizza que habían comido a las tres de la mañana, parecía una fulana a la que le hubieran hecho el encargo de su vida en lugar de una estirada periodista de élite. También llevaba unas bonitas pantuflas peluche de conejitos rosas que pedían socorro por tener que soportar los hongos de los pies que Monique cubría perfectamente con esmalte de uñas e incluso maquillajes si la ocasión lo requería. A uno de los conejitos tristemente se le había saltado un ojo y John tuvo la graciosa sensación de que pedía a gritos que lo sacrificaran.&lt;br /&gt; A la derecha y para completar el grupo John tenía a Don Marshall, columnista de Fashion L. A. y buen amigo suyo. Las pantuflas viejas que lucía Monique pertenecieron a la hija pequeña de Don, Isabel, cuya custodia había perdido después del divorcio con la madre de la niña, una tenaz agente inmobiliaria, a quien Don llamaba sin recato “la zorra” o “la guarra” según el humor que tuviera. Ahora las zapatillas compartían el mismo triste abandono que soportaba Don, que no parecía haber sufrido bastante hasta que se enteró de que su ex-mujer se había gastado el dinero de la separación en comprar una lujosa casa en Place Hamond y la compartía sin miramientos con el mismo monitor de aerobic con el que le ponía los cuernos pero, ahora sí, sin miedo a que les pillaran follando.&lt;br /&gt; Pero volviendo a la pequeña fiesta, en sí misma la reunión de aquel trío en una sola mesa no llamaría la atención de la prensa de haber estado tan sobrios y decentes como lo estarían a diario. Todos, exceptuando a John, pertenecían al mundillo de la moda, eran ricos y reconocidos empresarios, sus edades rondaban los 30… Hubiera parecido casi normal de no ser porque eran las once de la mañana y seguían colocados por una mierda sintética que no les dejaba pegar ojo. Los cuatro en un ataque de hilaridad se habían maquillado con lápiz de labios rosa, Monique estaba medio desnuda y John llevaba puestas unas alitas de hada de la pequeña Isabel mientras Klaus, el escultural, lucía un sombrero de bufón la mar de cuco. Además podemos aderezar esto con que estaban intentando jugar a un famoso juego de roll llamado “Dragones y Mazmorras” mientras los increíbles bafles que Don tenía en el salón vomitaban una canción de AC/DC que no les dejaba apenas oírse entre ellos.&lt;br /&gt; A John le hizo tanta gracia recapacitar sobre todo aquello que se echó a reír a carcajadas y contagió su risa a los otros tres. Rieron hasta que les dolió el estómago e incluso más, después de que Klaus vomitara. Pasadas más o menos las doce y media y perdidos entre un montón de basura desperdigada por la habitación, parecía que el grupo había conseguido conciliar el sueño. Cada uno estaba tirado de cualquier manera y en una extraña postura, pudiendo destacar a Don que estaba arrodillado y echado sobre la espalda de Monique tal como había quedado después de tirársela por segunda vez.&lt;br /&gt; Para cualquiera aquello podía ser una noche de caos que no olvidaría en su vida.Para la gente rica y famosa era pura rutina.Para John tambien.&lt;br /&gt; John Narval despertó a eso de las tres de la tarde con un fuerte dolor de cabeza y algunas desagradables agujetas. Del grupo era el único que ya estaba despierto y casi todos habían conservado su postura original de cuando les venció el sueño a excepción de Monique que de algún modo se encontraba hecha un ovillo a dos metros de Don. A John le salió una risilla silenciosa al ver el panorama y recordar la cantidad de tonterías que se había dicho durante toda la noche. Se puso de pie despacito, todo lo lentamente que sus doloridos muslos le permitieron y empezó a buscar sus pantalones. Los encontró en un rincón, bajo la pierna de Klaus y tuvo que hacer equilibrios para sacarlos sin despertar al modelo. &lt;br /&gt; Había que ser discreto después de todo. &lt;br /&gt; Fue al baño, una lujosa habitación del tamaño de un salón de baile y cubierta de mármol. John sabía que aquello posiblemente valiera más que toda su casa junta aunque no le daba importancia. Era humilde y sabedor de las diferencias de clases. El truco para disfrutar de la vida no consistía para él en sentir envidia de lo que no tenía, sino en saber disfrutarlo cuando estaba a su alcance. En el espejo el chico con melena oscura y ropa de segunda mano no se preocupaba de pensar que en unos minutos saldría de la opulencia para sumergirse en los océanos de la clase media-baja a los que verdaderamente pertenecía. John disfrutaba saliendo y entrando entre los dos mundos. Sabía que las posibilidades eran limitadas y lograrlo era complicado y emocionante. Era casi como levantarle la falda a una chica. Llamar la atención de los ricos para que le incluyeran en sus fiestas, rondarles hasta hacerles entender que él les era imprescindible entre sus amistades. Y cada vez le resultaba más fácil. Se quitó las alitas de la pequeña Isabel y decidió darse una ducha caliente. El agua balsámica se llevó la suciedad y parte del cansancio y dejó que el chorro corriera sobre él quedándose muy quieto bajo la modalidad “Deluxe Fall” que ofrecía la ducha de alta tecnología. Aquel momento de soledad e intimismo le trajo a la mente detalles de la noche anterior, y pese a que huía siempre que podía de las drogas fáciles no podía prescindir del sexo y desenfreno que él adoraba, lo buscaba y lo encontraba, e incluso se lo ofrecían. Le hacía sentir orgulloso y falsamente sano. &lt;br /&gt; De pronto se acordó de Sara y se dio cuenta de que ese día ya no la vería. Resopló como un caballo al darse cuenta de esto y un montón de gotitas de agua se desprendieron de sus labios huyendo del aire que expulsaba por la boca. Echó la cabeza hacia atrás y soltó un gemido al notar como le chasqueaba el cuello.&lt;br /&gt; Sara.&lt;br /&gt; No le merecía la pena compadecerse de sí mismo. Salió de la ducha y se vistió. Decidió ir a ver a Helen que probablemente seguiría en el laboratorio y pasaría la tarde con ella. Siempre sería mejor que estar solo. &lt;br /&gt; Salió de la ducha y se secó con unas toallas suaves de diseño que valdrían más de 600 dólares. Se vistió y robó un buen chorro de la colonia que Don tenía sobre el lavabo.&lt;br /&gt; Al salir del baño y deslizarse por el salón vio de lejos el deleznable campo de batalla en que se había convertido la zona de los sillones, con envoltorios de todo tipo desperdigados por el suelo, cartas de roll tiradas por todas partes, botellas, vasos, pastillas, cuerpos… El flamante top model Klaus Heinz tenía su anatomía valorada en millones de dólares tirada de cualquier manera, con manchas de vómito en la cara y roncando con tal fuerza que le confería su apostura el sex appeal de un perro muerto.&lt;br /&gt; Una sonrisa radiante iluminó la cara de John mientras salía de puntillas de aquella Gomorra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-7104828015705215101?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/7104828015705215101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=7104828015705215101' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/7104828015705215101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/7104828015705215101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/06/modus-vivendi.html' title='Modus Vivendi'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-8680155330351968115</id><published>2009-06-18T19:52:00.000+02:00</published><updated>2009-06-18T19:53:27.802+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>A quien llorar</title><content type='html'>Recuerdo golpear la tierra aún agitada de tu sepulcro pidiendo una explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hay momentos en que los acontecimientos parecen tomar más control sobre nuestros actos que nosotros mismos. Somos otro, somos un desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Nos dejaste solos, al niño y a mí. Creo que estuve mucho tiempo enfadado contigo. No tenías la culpa pero me daba igual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Que solo estaba, Dios mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cada vez que miraba tu árbol en el jardín me llenaba de ira y estuve a punto de cortarlo con el hacha un par de veces, supongo que me frené porque sabía que me arrepentiría más tarde. Era lo único realmente tuyo que me quedaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando recordaba el cariño que le tenías a ese maldito olivo y pensaba que quizá habías pasado más tiempo a su lado que conmigo, supongo que me llenaba de celos. Todas las fotos tuyas en el jardín se hicieron al lado de ese árbol, todos tus poemas los escribiste entre sus raíces, en el mismo sitio donde te pasabas horas interminables leyendo. Yo te espiaba desde la puerta de la cocina, agazapado tras las cortinas sonriendo como un niño en Navidad, eras un regalo. Estabas tan serena, tan preciosa, preñada y redonda como la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Supongo que esta carta es para decirte que te perdono, que me perdono a mi mismo por odiarte tanto tiempo. Tú te marchaste sin querer  y lo entiendo aunque siga sin aceptarlo. Al menos me dejaste a nuestro precioso hijo. Diste tu vida para que naciera por lo que supongo que es importante para ti que sea un buen padre, lo hago lo mejor que puedo aunque sin ti no quiera hacerlo. Me siento cansado incluso para sonreírle, para decirle que todo va bien. Aún así el crio es feliz. Sé que estarías orgullosa de los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora tiene tres años… me pregunto si lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tres años, madre mía cómo pasa el tiempo. Parece una eternidad y sin embargo siento que no he vivido desde que no estás. Él sin embargo está fuerte, muy sanote. Le puse el nombre de tu padre como querías.&lt;br /&gt;No sé cómo decir esto. Ni siquiera en papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; He visto al niño jugar en el jardín. Al principio, cuando era más pequeño me extrañaba un poco que siempre se quedara mirando tu árbol, que le sonriera. Su primera sonrisa fue para él. Creo que ahí tuve otro ataque de celos, perdóname.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora ya sabe andar, es un bicho, tengo que perseguirlo por todas partes. Cada vez pasa más tiempo bajo el árbol, jugando entre sus raíces igual que tú lo hacías. A veces hasta le canta e incluso le he oído contarle cosas del colegio… Esto es una locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Le he visto abrazarlo algunas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; He visto al árbol temblar cuando lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Qué debo pensar amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ya sabe hablar un poco, pero cuando le pregunto me mira con carita culpable y no me sabe dar una explicación… Dice que es un secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta carta es para pedirte perdón, para darte las gracias por no abandonarnos del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Te quiero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-8680155330351968115?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/8680155330351968115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=8680155330351968115' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/8680155330351968115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/8680155330351968115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/06/quien-llorar.html' title='A quien llorar'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-6937683140358225801</id><published>2009-06-18T19:51:00.000+02:00</published><updated>2009-06-18T19:52:24.029+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Si quieres encontrarme...</title><content type='html'>Supeditado a mis orígenes &lt;br /&gt;A no ser más que aquello con lo que nací&lt;br /&gt;Sé lo que soy y lo que tengo.&lt;br /&gt;Sé lo que puedo ser y lo que no tengo.&lt;br /&gt;Tengo lo que quiero&lt;br /&gt;Ni más ni menos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada humano es una puerta,&lt;br /&gt;Siempre cerrada a cal y canto.&lt;br /&gt;Acercarse es la esperanza del náufrago,&lt;br /&gt;Pero hay tantos náufragos&lt;br /&gt;No te preocupes&lt;br /&gt;Hay tantos náufragos como ojos ves&lt;br /&gt;Tiéndeles una balsa, una mano, una sonrisa…&lt;br /&gt;Verás que tu balsa puede ser compartida&lt;br /&gt;Verás que hay tanto sitio como miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verás…&lt;br /&gt;La ciudad es gris y vieja,&lt;br /&gt;El cielo está cada vez más lejos,&lt;br /&gt;Más alto.&lt;br /&gt;Es gris, es gris, es gris.&lt;br /&gt;Pero debe ser primavera&lt;br /&gt;¿Dónde?&lt;br /&gt;Aquí hay Hierro, humo, copas y bares.&lt;br /&gt;El consuelo del nostálgico&lt;br /&gt;¿Dónde buscarte?&lt;br /&gt;Viajaré lejos, a la frontera del barrio.&lt;br /&gt;Te busco donde puedo&lt;br /&gt;¿Es suficiente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Está tu puerta abierta?&lt;br /&gt;Silbaré tu canción y la de él,&lt;br /&gt;Y la de aquel.&lt;br /&gt;¿No te gusta? ¿A que sí?&lt;br /&gt;Cantó para ti.&lt;br /&gt;Sí, para ti que lees esto.&lt;br /&gt;Silbo lo que tú quieras,&lt;br /&gt;Mi garganta grita y canta por ti.&lt;br /&gt;¿Hay flores dónde estás?&lt;br /&gt;El barrio donde habito no tiene praderas.&lt;br /&gt;Mi corazón ensancha pensando en tus flores.&lt;br /&gt;Veo mis mierdas y puedo sonreír.&lt;br /&gt;Sonrió por ti, para ti que me lees.&lt;br /&gt;¿Crees que me cuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sencillez del sentido&lt;br /&gt;Mírame ante ti, fumando un cigarro.&lt;br /&gt;Me ves ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sencillez del sentido&lt;br /&gt;Atronador silencio, un Fa sostenido.&lt;br /&gt;También desvarío para ti&lt;br /&gt;¿Pensabas que era broma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor del tabaco en la ropa al salir del bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonríe.&lt;br /&gt;Si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sencillez del sentido.&lt;br /&gt;El pájaro del vecino.&lt;br /&gt;Esa flor del muro.&lt;br /&gt;Esa pintura olvidada:&lt;br /&gt;“tus ojos son mis razones”&lt;br /&gt;Puedes cambiar&lt;br /&gt;La pregunta es:&lt;br /&gt;¿Quieres hacerlo? ¿Estás seguro?&lt;br /&gt;Si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay ninguna pradera pero…&lt;br /&gt;Silbo para ti, a ti que me lees.&lt;br /&gt;Cantó para ti que te hace falta.&lt;br /&gt;¿Te paso el cigarro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llora.&lt;br /&gt;Puedes hacerlo, sólo tú y yo lo sabemos.&lt;br /&gt;Es bueno, es un abrazo.&lt;br /&gt;Si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-6937683140358225801?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/6937683140358225801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=6937683140358225801' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/6937683140358225801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/6937683140358225801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/06/si-quieres-encontrarme.html' title='Si quieres encontrarme...'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-3521123273492611191</id><published>2009-06-18T19:49:00.000+02:00</published><updated>2009-06-18T19:50:28.104+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Ningún asunto pendiente</title><content type='html'>Adela la enfermera había enfilado por el pasillo como era su costumbre a esa hora, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;parándose en cada una de las habitaciones para ver si alguno de los niños necesitaba &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cualquier cosa, ya fuera medicación, comida o un simple abrazo, siendo estos últimos los más &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En la habitación 302 estaban los más mayores, Jorge con una cardiopatía grave y &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel, con leucemia crónica, ambos de dieciséis años. Pero ellos sólo estaban allí de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;visita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aquella era la habitación de Claudia, también con leucemia. A la chica de quince &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;años le habían diagnosticado la fase aguda desde hacía una semana y no quería tener allí a &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sus padres lamentándose todo el tiempo. En cambio les obligaba a cumplir los horarios de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;visita como los demás padres y prefería pasar el resto de la tarde con sus dos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se conocían desde hacía dos años cuando Daniel y Claudia ingresaron a la vez en la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;planta infantil del hospital. Desde entonces los tres amigos habían sido casi inseparables.&lt;br /&gt;La enfermera Adela, una mujer rechoncha y de gesto severo, llamó suavemente a la puerta y la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;abrió un poco para asomarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Queréis algo chicos? ¿Necesitáis alguna cosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No –contestaron los tres meneando la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Os serviré la cena en un par de horas ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y los tres asintieron mientras la mujer cerraba la puerta dejando en la intimidad &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tan tierna escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Claudia había adelgazado más aún en los últimos meses, pesaría algo menos de 50 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;kilos, y había perdido todo el pelo por la quimioterapia y el trasplante de médula. Sus &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;padres se habían negado hasta entonces a usar técnicas tan agresivas pero al final tuvieron &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que ceder. La bonita mata de cabello castaño fue acabando por mechones en el cubo de la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;basura. Ahora la niña de cara bonita reposaba frágil en la cama entre sus dos amigos que la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arropaban. Tenía frío, siempre tenía frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No hablaban, solo veían la tele, la ruleta de la fortuna mientras cogían a Claudia &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de la mano que de vez en cuando acertaba las respuestas del concurso y sonreía. Los dos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;chicos la regañaban en broma por ser tan lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Era lista sí, pero le hacía falta el cariño en un momento tan duro y ellos no &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dudaban en abrazarla y consolar sus lágrimas. Aunque casi no lloraba porque también era una &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;chica muy fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No quiero morir virgen. –dijo de pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los dos muchachos la miraron. Con lo estática que estaba Claudia parecía imposible &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que hubiese hablado, menos aún para haber soltado algo tan desconcertante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Has dicho algo? – preguntó Daniel, el más lanzado de los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Claudia seguía mirando la pantalla, hipnotizada y serena. No se atrevía a mirarles a &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- He dicho que no quiero morir virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Daniel tuvo que morderse los labios para reprimir una sonrisa pero Jorge le dirigió &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una mirada severa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te vas a morir – gruñó Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que a estas alturas tengamos que discutirlo me parece ridículo – contestó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdona si me cuesta asumirlo – protestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya lo hemos hablado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo sé – gruñó él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Con quién quieres acostarte? – interrumpió Daniel muy serio, a lo que Jorge &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;contestó con un bufido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Claudia se encogió de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me da igual. – dijo bajando la cabeza de avergonzada. De no haber estado tan enferma &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se habría sonrojado. – con los dos supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los chicos se quedaron pasmados. Una cosa era formular un deseo como última voluntad &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y otra muy distinta era pretender cumplirla de verdad o, más escandaloso aún; querer &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cumplirla con ellos, con sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pensé que hablabas de montártelo con algún famoso o algo así. – señaló Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Para qué quiero yo a un famoso? – se enfadó-  No quiero morir virgen y me gustaría &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hacerlo con alguien a quien quisiera ¿o es mucho pedir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No se… - por una vez Daniel no sabía que decir.&lt;br /&gt;Pasaron diez largos minutos pensando mientras la ruleta de la fortuna giraba y giraba. El &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;concursante número dos había caído en la casilla de bancarrota. Jorge tragó saliva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tiene el corazón muy chungo – señaló Daniel a Jorge riendo a carcajadas – Me parece &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que el médico le ha desaconsejado las orgías por el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Cállate Daniel, no se trata de eso! – le regañó Jorge – Entiendo lo que quiere &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;decir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A sí? – preguntó ella esperanzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí… te queda poco y quieres hacerlo… no me parece mal es sólo que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? – preguntaron los otros dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo no sabría qué hacer ni por dónde empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Claudia le miró fijamente a los ojos durante unos segundos, estudiándolos y vio como &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el chico bajaba avergonzado la cabeza. Sabía que Jorge la quería, que estaba enamorado de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ella de algún modo tierno y protector. Lo sabía porque en realidad era el mismo sentimiento &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que compartía todo el grupo, como un acuerdo tácito. Los tres se querían, eran los mejores &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;amigos que tendrían jamás y Claudia era lo más parecido a una novia que conocían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La niña alzó la cara de Jorge tomándola por la barbilla y deslizó con cierto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;esfuerzo su boca temblorosa sobre la de él. A él le pilló por sorpresa y Daniel tenía los &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ojos como platos. Después de darle un par de besos suaves e inseguros en los labios se &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;volvió hacia su otro amigo y repitió la operación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No dijeron nada, estaban tan fascinados con esta actitud que dejaron que Claudia &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hiciera lo que se le antojase. Repitió el mismo gesto varias veces, cada ocasión más tiempo, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cada vez con más experiencia ganada del beso anterior. Llegó un momento en que todo dejó de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ser extraño para convertirse en divertido y excitante. Claudia danzaba de boca en boca &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mientras sus amantes esperaban su turno con una sonrisa entusiasta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Había hecho tres rondas de aquellos inocentes besos cuando se le ocurrió meter la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lengua en la boca de Daniel y jugar con la suya. Fue una sorpresa agradable que duró un par &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de minutos al cabo de los cuales enseñó a Jorge lo que acaba de aprender. Era un intercambio &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuo aunque hubo un momento en que Claudia se sintió tan cansada que tuvieron que ser &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ellos los que los que se acercaran a besarla. No les importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los chicos empezaron ocupar sus bocas mientras ella besaba al otro compañero. La &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;besaban en el cuello, los hombros, los brazos. Daniel fue más osado y se atrevió a tocarla &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un pecho. Ella dio un respingo pero no se quejó. Aquello era lo que quería. Sus pechos sin &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;desarrollarse del todo pronto fueron agasajados por las manos de dos personas distintas, que &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la acariciaban delicadamente los pezones con dedos inseguros pero intrépidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras se ocupaba de Daniel dio la espalda a Jorge, quien se dedicó a besar su &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aterciopelada nuca y de forma automática empezó a frotar su incipiente erección contra ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las manos, los cuerpos comenzaban a actuar por instinto. La boca de Jorge se cernía sobre su &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuello mientras la de Daniel enlazaba con su lengua la de ella en besos que ya parecían de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;experto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En un momento dado Daniel cogió la mano de ella y la arrastró hacia su pene &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;endurecido. La enseñó a masajearlo primero por encima de la ropa y después bajo los &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pantalones del hospital, a flor de piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se oyó un gemido suave que indicó el prematuro orgasmo de Jorge. &lt;br /&gt;No tardó en seguirlo Daniel. El nuevo roce de una mano ajena en su sexo le provocaba un &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;placer desconocido y prohibido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los dos habían acabado y todo era un amasijo de sábanas revueltas, humedades y &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;olores exóticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me va a dar algo. – murmuró Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué! – exclamaron los otros dos muy preocupados por su enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nada, nada. – se apresuró él – era una forma de hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Daniel le dio un pequeño empujón en el hombro a modo de reproche mientras que &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia se volvía para consolarle. Besó con ternura su frente cubierta de perlitas de sudor &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mientras que Daniel acariciaba la cabeza calva de ella como si fuera lo más precioso del &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se dejó caer cansada sobre la almohada mientras ellos la acariciaban con cariño. No &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se atrevían a mirarse a los ojos por temor a que desvelaran sus sentimientos, a saber; que &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo aquello les gustaba y les parecía perfecto. Que aquello era amor dulce y sexual y &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;querían repetirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero hacerlo. –susurró ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nos van a pillar. – terció Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Con quién? – preguntó tajante Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No la animes que nos van a pillar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Me da igual! – insistió ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Le da igual Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Jorge resopló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se moría de ganas pero todo aquello le parecía una locura. Primero pensaba en la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;imagen de la enfermera entrando por la puerta, pero después miraba a la delicada Claudia, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tan deseable y frágil, pidiendo hacer el amor antes de morir. ¿Cómo podía negárselo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Con quién? – insistió Daniel acariciándole la mejilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Con los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puedes hacerlo con los dos a la vez – señaló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues primero uno y después otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero quién?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé Daniel, no me agobies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se quedó acurrucada entre los brazos de Jorge y Daniel la abrazó por la espalda. Era &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;agradable sentirse tan arropada y se habrían quedado dormidos de no ser porque ella aún &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;estaba muy excitada y empezó a removerse nerviosa, buscando frotarse con ambos a la vez, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;acariciando con sus huesudas manos todo lo que encontraba su paso. Pronto empezaron a &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;besarse de nuevo, esta vez con más ganas y más experiencia. Las lengua rodaban y las manos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de los chicos exploraban los rincones de ella que habían dejado sin tocar hasta el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La mano de Daniel se coló impúdica por el pantalón del pijama de ella y le acarició &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el suave monte de Venus desprovisto de vello. Poco a poco se aventuró a ir más abajo, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;palpando, identificando cada parte de aquel desconocido sexo femenino. Los gemidos escapaban &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de Claudia suavemente mientras unos temblorosos dedos recorrían los húmedos labios, sus &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dobleces y un sensible clítoris inflamado. Dio algunas vueltas, algunas caricias torpes pero &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;efectivas en aquel sexo inocente. Los dedos exploraban, buscaban zonas en las que el tacto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pudiera marcar más gravemente la respiración de la chica. Al fin Daniel se decidió y después &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de encontrar la abertura la penetró con un dedo mientras ella empezaba gemir con más fuerza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge la besaba y la lamía mientras presionaba suavemente los pechos con las manos bajo la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;camiseta. Daniel por su parte se frotaba contra su trasero mientras la masturbaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estaban drogados de placer, apenas concebían nada más que sus propios cuerpos y sus &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero hacerlo. – gimió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se quitó los pantalones torpemente quedando así medio desnuda y volviendo después a &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;su posición. Retiró un poco los pantalones de Daniel y agarró firmemente su pene para &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;acercárselo por detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al principio Daniel no sabía muy bien lo que debía hacer pero se dejó llevar puesto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que eso le estaba dando buenos resultados. Ella curvaba su espalda hacia atrás buscando la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;penetración. La virginidad de ella oponía resistencia, pero estaban tan excitados que el &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dolor del primer momento incluso fue agradable. Daniel la penetraba acompasado, con la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cabeza nublada por el sexo, excitado, totalmente enloquecido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Jorge a su vez la besaba por delante ajeno al resto, deleitándose con sus propios &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;momentos con ella. Acariciaba su sexo guiado por la mano de ella y observaba la escena &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;maravillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Daniel no duró en su baile ni cinco minutos. Penetrándola furioso descargó el &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;orgasmo dentro de ella para después quedar exhausto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sigue tú. – le susurró deseosa a Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al momento metió la mano bajo sus pantalones y tan pronto se desembarazó del miembro &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de Daniel se introdujo el de Jorge, bastante más grande y endurecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me gusta. – gimió mientras lo besaba y se acunaba acompasada en sus brazos.&lt;br /&gt;Jorge estaba fascinado con todo lo que sentía. Una sensación electrizante recorría su cuerpo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y avivaba su marchito corazón con oleadas de calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Daniel derrotado contemplaba la escena, veía como aquella niñita moribunda podía ser &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tan terriblemente sexual, arrancando gemidos animales de su amigo mientras se apretaba con &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fuerza hacia él buscando una penetración más profunda, más dura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puedo más. – gimió Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sólo un poco… Un poco… - suplicó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Después de un minuto en el que aceleró el ritmo y la fuerza de sus embestidas, ella &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arqueó el cuerpo hacia atrás y coronó el orgasmo de ambos con gemidos y gritos ahogados en &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la almohada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Su respiración aún era entrecortada cuando ambos chicos la vistieron y se tumbaron &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de nuevo a su alrededor como si nada hubiera pasado. Estuvieron abrazados toda la noche, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;protegiéndola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A los diez minutos de haberse quedado dormidos pasó la enfermera Adela con la cena, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero los vio tan tranquilos que no quiso molestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Claudia felizmente no volvió a despertarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-3521123273492611191?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/3521123273492611191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=3521123273492611191' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3521123273492611191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3521123273492611191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/06/ningun-asunto-pendiente.html' title='Ningún asunto pendiente'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-3625196312093411263</id><published>2009-01-30T13:23:00.000+01:00</published><updated>2009-01-30T13:24:25.978+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Movie World</title><content type='html'>Llevaba casi diez años trabajando para la policía en casos de snuff movies y pornografía infantil. Primero como becario, catalogando archivos y mejorando digitalmente la visualización de las cintas. Ese primer el trabajo le supuso tener que revisar fotograma a fotograma centenares de películas brutales en busca de la más mínima pista que permitiera identificar, por un lado a la destrozaba víctima, y por el otro a sus asesinos o torturadores.&lt;br /&gt;Estos últimos casi siempre eran dos o más.&lt;br /&gt;Como técnico de programación y sistemas el trabajo no estaba mal. Podía catalogarse de interesante teniendo en cuenta que aquello era como hacer de detective. No es que tuviese mucho que ver con lo que él había estudiado pero al menos debía usar un programa de ordenador y no tratar con nadie. La gente no le gustaba mucho antes de trabajar en esto y después menos aún. Durante los primeros seis meses como becario pudo llegar a contar treinta y dos las veces en que acabó vomitando y casi siempre terminaba el día con diarrea y malestar de estómago. Sabía que era un trabajo sórdido pero se resignó a que alguien tenía que hacerlo. Era un hombre muy voluble, casi diría sacrificado, y poco a poco se fue haciendo a la idea de que aquella sucia tarea le correspondía a él.&lt;br /&gt;Curiosamente con el tiempo fue desarrollando cierta insensibilidad por aquello que veía. Había llegado a la conclusión de que el ser humano era capaz de cualquier cosa y si bien las tragedias del telediario no le sorprendían nada en absoluto, se había vuelto tan desconfiado que sus relaciones sociales se limitaban a su jefe, su hermana y un pequeño canario con artrosis llamado Fito.&lt;br /&gt;Desde hacía cinco años la tarea de analizar aquellas películas se había repartido con dos o tres compañeros más a su cargo con los que él no tenía que tratar en persona si no quería pudiendo coordinarse a través de email. Su labor en cambio se enfocó más al hallazgo de dichas películas en internet. El hecho de que la red pasase a ser accesible a todo el mundo de un día para otro trajo algunas ventajas y multitud de inconvenientes. Entre las ventajas se contaban las firmas digitales y los rastreos de la ips en los posibles servidores. Pronto esto último acabó siendo un infierno incluso para los modernos programas de rastreo y los hackers experimentados como él. Podían tener la suerte de encontrar un video de una chica destripada en el ordenador de un pervertido en Córdoba y resultar que aquella imagen había dado tantas vueltas alrededor del mundo y a través de tantos servidores al mismo tiempo que sería imposible hallar el origen. Siempre podrían tener al perturbado cordobés pero la fuente original seguiría intacta y, por lo tanto, ni el asesino ni la víctima saldrían del anonimato.&lt;br /&gt;Nunca había recibido amenazas de muerte pero intuía que una amenaza de alguien que tortura y mata sin pudor sólo para conseguir dinero no sería un plato de buen gusto para nadie. Por si acaso y para ser precavido siempre encriptaba diez veces sus e-mails y se conectaba internet a través de un servidor en Montecarlo que su vez desviaba la señal a tres bandas a diferentes puntos del planeta. Sabía que no era infalible pero al menos no era como dejar la puerta abierta a los malvados.&lt;br /&gt;Nunca tenía correo spam.&lt;br /&gt;Llevaban dos años él y su equipo, a los que coordinaba mediante una red cerrada, persiguiendo el origen de una serie de vídeos colgados en varias páginas web exclusivas de las que sólo se podía saber su existencia si te contactaba un anónimo. Había que estar muy interesado y tener mucho dinero para poder tener acceso al material que se ofertaba.&lt;br /&gt;Siempre que el departamento encontraba algo con origen en otro país pasaban el parte al extranjero y colaboraban entre todos para pillar a los asesinos. El caso que estaban tratando se lo había pasado a él un jefe de la policía sueca porque al parecer la víctima decía algo en español.&lt;br /&gt;“Por favor”&lt;br /&gt;Era lo más espeluznante que pudo ver en su vida. Después de años de hacerse a la idea de que lo había visto todo aquello le hizo vomitar de nuevo. Por más que analizó el video no encontró ni una sola pista.&lt;br /&gt;Con el tiempo llegaron más vídeos y cada vez eran peores. Los últimos meses había dejado que su equipo se ocuparse de buscar datos en las grabaciones mientras él se limitaba a la ardua tarea de seguir el rastro en las ips de un video falso en oferta que había elaborado su departamento.&lt;br /&gt;Después de tanto tiempo consiguió dar con dos clientes sospechosos que habían descargado el video en una de las páginas. Lo único que podía hacer era contactar con ellos y tratar de sonsacarles información de alguna manera para poder acceder a otro material, e incluso la fuente, a los propios asesinos. &lt;br /&gt;Siempre fue muy reacio a hablar con nadie, más aún con este tipo de personas, así que iba postergando el contacto “directo” por mensajería instantánea y únicamente se dedicaba a inspeccionar los ordenadores personales en busca de alguna información.&lt;br /&gt;Estaba buceando en las entrañas de uno de esos ordenadores cuando sin avisar se abrió el programa Word y con una frase escrita.&lt;br /&gt;“¿Qué coño estás haciendo?”&lt;br /&gt;A expensas de lo aterrador que pudiera parecer, la anécdota no dejaría de ser curiosa puesto que ni siquiera estaba usando el sistema operativo de Windows.&lt;br /&gt;Estaba sorprendido y paralizado, no sabía qué hacer. Se había quedado mirando la pantalla con los ojos muy abiertos y las manos en alto como si le hubieran pillado cometiendo un atraco. En ese momento se encontraba en la oficina y no entendía cómo podían haber burlado no sólo la seguridad de la policía sino también su sistema adicional a prueba de piratas informáticos. También había que tener en cuenta que no se estaba usando un programa de mensajería sino que le escribían directamente a través del Word de su propio ordenador. &lt;br /&gt;¡Estaban en su ordenador! ¡No podía ser!&lt;br /&gt;Eso era como leer el correo mientras desayunas y encontrar una carta del banco que dijese “¿te apetece un poco más de café?”. Era increíble.&lt;br /&gt;Empezaban a sudarle las manos y tuvo miedo pero decidió que si le habían pillado tenía que tomar las riendas de la situación. Con dedos temblorosos contestó debajo.&lt;br /&gt;“Tengo tu nombre y tu dirección, si colaboras con nosotros no te pasará nada”&lt;br /&gt;“No tienes una mierda hijo puta”&lt;br /&gt;La contestación había sido instantánea y muy amenazante, tan cargada de ira que empezó a pensar que tal vez había dado en el clavo, que tal vez aquel sospechoso era el tipo que buscaban desde hacía dos años. Contestó:&lt;br /&gt;“Claro que sí, ahora mismo estoy haciendo un rastreo de mi propio ordenador. Con un poco de suerte mañana encontraré tu ip entre todos mis registros y con ello tu dirección. Después todo habrá acabado”&lt;br /&gt;El puntero quedó pulsátil unos cuantos segundos, casi un minuto. Empezaba a pensar que el intruso había desaparecido asustado cuando éste volvió escribir.&lt;br /&gt;“Quiero que veas una cosa”&lt;br /&gt;A los cinco segundos se abrió una nueva pantalla, esta vez del reproductor multimedia de Windows. Casi al instante comenzó un video, primero algo movido y borroso y después la cámara se estabilizaba seguramente al ser depositada en alguna superficie.&lt;br /&gt;El hombre pensó que no le haría falta investigar el escenario porque lo reconocía perfectamente. Se trataba de su cocina.&lt;br /&gt;En un momento dado aparecía en el ángulo de visión el mismo individuo de negro que él tan bien conocía, el mismo tipo enmascarado al que había visto mutilar y asesinar a personas inocentes. Su trabajo lo obligaba a mirarlo con lupa, cada perfil de su anatomía, plano por plano, en una película tras otra. Lo odiaba, le daba asco. Se ocultaba cobarde tras un antifaz que dejaba ver al espectador como sonreía con malicia.&lt;br /&gt;Era un psicópata contumaz y ahora estaba en su cocina. El solo hecho de verle allí ya le daba arcadas. Pensó llamar rápidamente a una patrulla pero se dio cuenta enseguida de que era inútil. Aquel vídeo ya había sido grabado y el hombre no estaría allí.&lt;br /&gt;El asesino cogió un cuenco (su cuenco) y lo llenó en el fregadero (su fregadero y su agua que pagaría él a fin de mes). Después salió del plano y volvió a aparecer en seguida con la jaula del canario. &lt;br /&gt;En el vídeo se veía como cogía al animal y se pasaba alrededor de cinco o diez minutos sumergiendo su cabeza en el cuenco a intervalos de tres segundos. Más tarde cogió las tijeras de cocina (sus tijeras) y se dedicó a cortar las alas con una sonrisa siniestra pintada en la cara, trozo por trozo, mientras el pobre Fito chillaba de agonía. El policía apagó el sonido mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas. Estaba a punto de chillar de angustia cuando pasó el último fotograma que dejaba a un pobre Fito agonizante en su jaula y sobre un charco de sangre.&lt;br /&gt;La pantalla del reproductor se cerró mientras el Word volvía a aparecer con una nueva frase.&lt;br /&gt;“¿Verdad que no quieres que esto le ocurra a tu hermana?”&lt;br /&gt;La conexión se cortó. Fue más un sentimiento que una certeza. No sabía cómo pero estaba seguro de que aquel terrorista se había marchado.&lt;br /&gt;¿Qué hacer?&lt;br /&gt;¿Debía volver a casa y recoger los restos de su mascota como si nada?&lt;br /&gt;¿Debía investigar por su cuenta y ser más precavido de ahora en adelante?&lt;br /&gt;¿Tal vez llamar a la policía, a sus compañeros?&lt;br /&gt;Mientras lo pensaba cerró todos los programas de rastreo, todos los informes, los programas de códigos y las conexiones de red.&lt;br /&gt;Después abrió Windows y se puso a jugar al buscaminas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-3625196312093411263?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/3625196312093411263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=3625196312093411263' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3625196312093411263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3625196312093411263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2009/01/movie-world.html' title='Movie World'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-1355283433983715021</id><published>2008-11-20T18:58:00.001+01:00</published><updated>2008-11-20T18:58:58.457+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>VIOLETA Y EL MICROONDAS</title><content type='html'>Tenemos delante a Violeta, la tímida Violeta. Está en la cocina, descalza y solo viste los calzoncillos de su ex novio que usa como pijama. Tiene un piercing en la nariz, otro en el ombligo y otros muchos y muy variados en las orejas. Los pelos revueltos le caen como pueden, por donde pillan como una cascada negra y rizada que no sabe dónde meterse. Se está hurgando la nariz con el pulgar mientras contempla asobinada el interior del microondas.&lt;br /&gt;“¿Qué haces Violeta?”&lt;br /&gt;-Joer tío… Lleva esto toda la mañana haciendo cosas rarísimas. ¡Mira, mira! – Señala al microondas con la boca abierta.- ¡Salen unos tíos al fondo con taparrabos!&lt;br /&gt;Efectivamente en el fondo del microondas y como si fuera una pantalla de televisión se puede observar a un grupo de individuos neandertales alrededor de una hoguera y comiendo carne.&lt;br /&gt;- Jo tío, y no usan ni cubiertos ni ná, ¡si lo ve mi vieja!&lt;br /&gt;“¿Y dices que lleva así toda la mañana Violeta?”&lt;br /&gt;- Seh, hace un rato lo he puesto dos minutos en modo descongelar y han salido unos romanos luchando con unos chinos. ¡Wash! - Y salta haciendo una parodia de kung fu – Solo que estos iban a caballo y con hachas y movidas de esas. ¡Con lo que me molan las pelis de chinorris!&lt;br /&gt;“¿Podrías enseñarme como funciona?”&lt;br /&gt;- Pos mira tronco, pones el café ¿no? Y entonces lo puedes poner en descongelar o a tope potencia y luego te sale la gente.&lt;br /&gt;“¿Y si lo pones a potencia media?”&lt;br /&gt;- Coño tío que es un microondas, lo suyo es que caliente ¿no? Amos que ya me dirás tú que hago con un microondas que solo me enseña chinos y no me calienta el desayuno. Al dos: calienta, al tres y al descongeleitor: salen chinos… A todo esto ¿tu quien eres?&lt;br /&gt;“Soy el narrador”&lt;br /&gt;- Que flipe tío. Me voy al curro que ya voy tarde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-1355283433983715021?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/1355283433983715021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=1355283433983715021' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1355283433983715021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1355283433983715021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/11/violeta-y-el-microondas.html' title='VIOLETA Y EL MICROONDAS'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-4336925081164073460</id><published>2008-11-11T21:11:00.000+01:00</published><updated>2008-11-11T21:12:26.142+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>SIN PALABRAS</title><content type='html'>Paul y Sarah vivían en un pequeño rancho con sus dos hijos y su ahijado. Laura tenía trece años y estaba en plena pubertad. Siempre había sido una chica risueña hasta que la adolescencia empezó a oprimirla con sus irremediables transformaciones. Los últimos meses habían sido los peores. A parte de los altibajos de humor y de estar insociable y arisca con todo el mundo, físicamente también hubo muchos cambios, el pecho creció y había engordado bastantes quilos. Aunque en ocasiones su madre la pillaba poniéndose una faja en la tripa, al final siempre lo achacaba a cosas de la edad. &lt;br /&gt;Luego estaba Tim, el pequeño. Los repentinos cambios en su hermana y el consiguiente rechazo de esta en la que siempre había encontrado a una amiga lo mantenían desde hacia una temporada considerablemente triste. A pesar de estos inconvenientes la familia era bastante feliz. Era el sobrino de Paul, Sony, el que siempre hacia las delicias de todos. Ayudaba en la casa, a los niños con los deberes y trabajaba en la pequeña granja de la familia. Paul le había ofrecido seguir estudiando después de cumplir los 18 pero el chico se empeño en dejarlo, decía que así se sentía más útil. Desde que se mudara al rancho hacía dos años el carácter del chico había cambiado mucho. Haber perdido a sus padres de forma tan abrupta le supuso un gran trauma. Paul siempre supo que su hermano mayor, el padre de Sony, era un maniaco, incluso desde pequeños había sido un niño retorcido. El día que se enteraron de que había matado a la madre de Sony y que después se había suicidado con la escopeta no le sorprendió demasiado. &lt;br /&gt;Pero ahora el chico estaba mejor. Pasó de taciturno y callado a ser la alegría de la casa. El trauma parecía superado.&lt;br /&gt;Una noche Paul y Sarah decidieron salir. Lo habían dejado todo preparado para que los chicos pidieran unas pizzas y Sony fuera el responsable de mandarlos a todos a la cama. La cita al final había salido perfecta. El teatro, la cena e incluso hubo un baile. Eran un matrimonio muy unido y aunque últimamente ninguno de los dos disponía de mucho tiempo libre por su trabajo seguían tan enamorados como el primer día. Aquella noche y como dos niños traviesos premeditaron “hacer el amor en silencio” cuando llegaran a casa. Hacía apenas dos minutos que una fuerte tormenta se decidiera a dejar la zona cuando aparcaron en la parte frontal de la casa y vieron algo raro.&lt;br /&gt;Era Laura, su pequeña, que estaba empapada al lado de las escaleras de la entrada, acuclillada en el rincón y con un bulto ensangrentado en el regazo. Los padres salieron del coche gritando su nombre y corrieron hacia ella a ver  que le pasaba. Descubrieron de cerca que el espectáculo era aun peor de lo que les había parecido. Se quedaron sin palabras.&lt;br /&gt;Tenía la cara y el camisón manchados de sangre y con las manos temblorosas sin apenas fuerzas le tendía a su madre el pequeño bulto.&lt;br /&gt;- Es mi hijo. – alcanzó a decir antes de caer de lado, no desmayada sino muerta.&lt;br /&gt;La espalda de la cría estaba totalmente cubierta de sangre y en el suelo había un gran charco de la misma que se iba mezclando con el barro. Mudos y sin moverse, lo único que mostraba un halito de vida en esta escena era el pequeño que sujetaba Sarah, que no paraba de berrear y aun estaba conectado a su madre por el cordón umbilical. Paul con un instinto que le salió más del alma que del cerebro sacó su navaja suiza y lo cortó. La mujer lo envolvió en su abrigo y miro perdida a su marido.&lt;br /&gt;- ¿Y Tim y Sony?&lt;br /&gt;Paul se encaminó a la casa con la navaja en ristre, más por olvidarse de guardarla que por pretender usarla contra alguien.&lt;br /&gt;La única luz en el interior de la casa era la de la cocina que bañaba mortecina el pasillo de entrada y las escaleras. Al pie de estas se encontraba Timmy.&lt;br /&gt;No les hizo falta encender la luz para distinguir la escena. Sara calló de rodillas con lagrimas silenciosas sin podérselo creer. Su hijo pequeño estaba totalmente desnudo, boca abajo en el suelo y sobre un gran charco de sangre. A todas luces lo habían violado para después clavar en su espalda y muslos toda clase de utensilios de cocina, desde tijeras a tenedores como si fuese un alfiletero humano. Sarah se irguió y se fue a la cocina. Aun en estado de shock su marido pudo oír como pedía ayuda a la policía con una voz automática. Por el rabillo del ojo Paul alcanzo a ver una silueta en el salón.&lt;br /&gt;Sony, sentado en la butaca de orejas estaba totalmente desnudo, con manchas de sangre aquí y allá y una sonrisa que enseñaba todos los dientes, histriónica y malvada. Parecía un rey en su trono de pesadilla. Agarraba en una mano un gran cuchillo de cocina que clavaba inconscientemente una y otra vez en el brazo del asiento que estaba ya destripado. Miraba a Paul fijamente a los ojos sin dejar de sonreír. El hombre no se movía. Observaba a un lado y a otro sin comprender nada. Sarah debía seguir en la cocina cuando a los pocos minutos apareció la policía del pueblo, cinco tipos armados que preguntaban insistentemente qué había pasado. Sin intención de nada, se acercaron dos al chico sentado para ver si estaba bien. Este les señalo con el cuchillo a uno y a otro con cara de inocencia.&lt;br /&gt;- ¿Me vais a pegar?&lt;br /&gt;Todo pasó muy rápido y al minuto Sony estaba en el suelo esposado y gritando.&lt;br /&gt;- ¡No me castigues papá seré bueno! – y empezó a reírse. - ¡Por favoooooor! ¡Seré bueno, bueno, bueno lo prometo! ¡No me castiguéis, no me metáis nada por el culo! ¡Pooooor favooooooor!&lt;br /&gt;Paul estaba contra la pared y tenía la sensación de que la sangre le quemaba bajo la piel. La expresión en su rostro era irreconocible, con los músculos tensos y los ojos desencajados. Pero la pared le sostenía, la pared impedía que le clavaran cosas en la espalda como al pequeño Tim. Ni siquiera reaccionó para apartarse un poco cuando los policías forcejeando se llevaban a Sony a rastras.  Podía oír como el bebe de la cocina lloraba y parecía que unos enfermeros se lo llevaban con Sarah al hospital. El sheriff, viejo amigo de la familia se acercó a él.&lt;br /&gt;- Por el amor de Dios Paul ¿qué ha pasado aquí?&lt;br /&gt;Paul le miró como si hubiera aparecido de la nada. Paseó la vista alrededor, las manchas de sangre en las paredes, la alfombra, los muebles destrozados… Su casa.&lt;br /&gt;- No lo sé.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-4336925081164073460?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/4336925081164073460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=4336925081164073460' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/4336925081164073460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/4336925081164073460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/11/sin-palabras.html' title='SIN PALABRAS'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-242207103991527014</id><published>2008-11-08T02:39:00.002+01:00</published><updated>2008-11-08T02:56:07.727+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>ADIOS</title><content type='html'>La primera vez que te vi salías en una serie de segunda que nunca llegó a nada y que ya ha quedado en el olvido. Entonces ya sabía que tenías algo especial aunque no lograba adivinar lo que era. Me tragaba aquella serie como si fuese agua aunque era un autentico pestiño, observando lo que yo sabía que iba a ser tarde o temprano un gran actor.&lt;br /&gt;Fue entonces que se me hizo tan claro como el agua que éramos almas gemelas, solo que tu habías nacido allí y yo mal que me pese, en el otro lado del mundo y con una condición muy diferente.&lt;br /&gt;Veía sin sorpresa y con una sonrisa de complicidad como a lo largo de los años te daban papelitos en algunas películas de éxito, nada importante, pero que hacía que tu cara empezase a dar de que hablar. Resignación, tú estabas allí y yo aquí, tu tenias tu mundo de celuloide y yo el mío de una chica corriente y moliente que de vez en cuando echaba un vistazo a internet para ver cómo te iba la vida. Las creencias místicas en mi familia siempre han estado a la orden del día, y aunque yo siempre las miraba con recelo me hicieron que de algún modo contemplara las posibilidades del mundo con una mente más abierta. Acaso con el peso de la lógica he llegado a elaborar mis propias teorías que no solo me han dado una visión diferente de la vida sino también de la relación que teníamos en común, es decir, ninguna a ojos vista pero profundamente unida en el alma. Se alivió en mí de algún modo el escozor de la separación al pensar que este solo era un ciclo más, algo por lo que tendríamos que pasar para, en otro momento, volver a estar juntos de nuevo. No llegué a darme cuenta de la injusticia que yo misma estaba cometiendo hasta que fue demasiado tarde.&lt;br /&gt;A la par que avanzaba tu carrera se hacían y deshacían tus relaciones tormentosas con muñequitas del cine que nunca llegaban a dar el callo, que te abandonaban, todas y sin excepción, porque nunca alcanzaban a comprenderte. A todas decías que las amabas y todas acababan en nada. &lt;br /&gt;Veía relaciones destrozadas y me apenaba por ti que no podías encontrar el amor.&lt;br /&gt;Tonta, tonta, tonta.&lt;br /&gt;No “podías” pero “buscabas”. Me di cuenta más tarde de que lo que en realidad fallaba en todo esto es que tu buscabas incesante, incansable, tenaz sin saber muy bien que era lo que debías encontrar y mucho menos donde. No quise o no supe ver que habías atravesado el mundo en una búsqueda que nunca daba sus frutos.&lt;br /&gt;Y buscabas en lo que te había tocado vivir, en las actrices bonitas, en tu trabajo y los amigos fáciles, en el dinero y las fiestas de largas noches de gala.&lt;br /&gt;Yo. Ese era el problema.&lt;br /&gt;Fui muy injusta lo sé. Pero claro, llegó la fama y me acobardaron los clichés, los convencionalismos que dicen que un tipo como tú solo puede estar con ricas, guapas y famosas y que todas las demás que se acerquen son solo niñas fanáticas y retorcidas. En este mundo es muy difícil admitir incluso nuestras propias creencias. Yo sabía que me buscabas pero me negaba a reconocerlo.&lt;br /&gt;He sido muy estúpida y ahora solo me queda pedirte perdón.&lt;br /&gt;Una vez estuvimos a punto de cruzarnos. No creo en el destino pero si existe estoy segura de que quería reírse a nuestra costa. Después de estar separados por mares durante toda una vida yo salía de una tienda cuando tú con una nube de fotógrafos alrededor entrabas en otra en la que yo había estado tan solo cinco minutos antes. Te vi de lejos sí, al menos yo tuve ese consuelo, no como tú.&lt;br /&gt;Pero aquel encuentro no habría solucionado nada ¿verdad?, lo sabemos, la vida no funciona con tanta desventaja. Te habría mirado yo sabiéndolo todo y tu harto ya de niñas alocadas habrías desviado la mirada rápido y sin dar concesiones. Lo tenía asimilado, para mí ha sido todo más fácil.&lt;br /&gt;Que tu búsqueda terminara contigo fue únicamente culpa mía.&lt;br /&gt;Mi penitencia ha sido un luto cerrado y oculto. Que una chica de mi edad llore por un actor muerto no está bien visto, no podría explicarlo de forma que alguien lo entendiera. Llorarte por los rincones y sentirme culpable, triste no sólo por haber perdido a un ser querido sino por haber negado al mundo la posibilidad de un arte tan grande. Injusta contigo y con todos.&lt;br /&gt;Yo se que volveremos a vernos, pero no estaba segura de que tu lo supieras y me rumiaba en las entrañas la idea de haberte fallado en todos los sentidos.&lt;br /&gt;Esta noche, en mi condición de onironauta he llegado hasta ti. Estabas sólo, en tu infierno personal, un decorado de cine de una película que nunca llegaste a rodar. Sólo, sin cámaras, ni director, ni guión, acurrucado en un rincón como un niño que no entiende nada, casi enfadado y molesto por no recibir explicaciones. Me he acercado a ti y has notado mi presencia y has paseado tu mirada por encima de mí, como un ciego que detecta pero no ve. Acuclillada ante ti  te he acariciado el pelo sucio y alborotado de quien lleva horas y horas trabajando sin parar, el rostro demacrado y los ojos marrones encendidos con un brillo de locura. Te has quedado muy quieto notando que te tocaba pero sin poder disfrutar de la sensación de mi caricia.&lt;br /&gt;De pronto lo has comprendido todo y has reventado a llorar. Primero con los ojos húmedos que miraban a través de mí, después con la cara entre las manos, hipando  sin aire y dolorido. Querías gritar y protestar, movías los labios pero de ellos no salían palabras.&lt;br /&gt;“Ya no puedes hablar amor mío. Has abandonado la vida y te han tapado la boca.”&lt;br /&gt;No oyes mis palabras pero las notas y las entiendes. Me siento hasta cruel. &lt;br /&gt;Había resignación en tus gestos. Sentada a tu lado al menos te he prestado mi hombro de consuelo, sin calor eso sí, como el que se apoya en la barra de un bar. Sin poder disfrutar del alivio de una caricia, de una sonrisa o de una pequeña conversación pero has podido sentir que estaba ahí, contigo. Has intentado mirarme de nuevo y tu mirada llena de frustración no me hacía más que preguntas ¿Por qué? ¿Dónde has estado?&lt;br /&gt;“En otra vida tal vez, en esta no nos tocaba. Ahora descansa”.&lt;br /&gt;Y poco a poco he regresado a la vigilia, me has dejado ir despidiéndome de ti con esperanza, hasta la próxima. &lt;br /&gt;He hecho lo que he podido. Lo siento. Te echo de menos.&lt;br /&gt;Adiós.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-242207103991527014?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/242207103991527014/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=242207103991527014' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/242207103991527014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/242207103991527014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/11/adios.html' title='ADIOS'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-1045431270663275919</id><published>2008-11-05T01:37:00.001+01:00</published><updated>2008-11-05T01:40:47.176+01:00</updated><title type='text'>FELICIDAD</title><content type='html'>Hoy lloro de felicidad.&lt;br /&gt;Pero no de la felicidad de quien tiene dinero o amantes o amigos. Lloro de la felicidad que supone el verse a uno mismo después de penurias, tristezas y situaciones realmente jodidas durante toda la vida y que ahora, aunque el momento es duro, sin dinero, enferma y sin trabajo, tengo la satisfacción de haberme hecho a mí misma, de ver en mí la persona que quiero ser, de ver que cuando quiera y como quiera puedo comerme el mundo.&lt;br /&gt;Lloro de pura alegría por haber hecho un YO inmenso.&lt;br /&gt;Eso es muy grande señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un asqueroso buen rollo, sobre todo para los que tienen un mal día. A ellos les dejo esta &lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=p8Z-DIAthbM"&gt;CANCION&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-1045431270663275919?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/1045431270663275919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=1045431270663275919' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1045431270663275919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1045431270663275919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/11/felicidad.html' title='FELICIDAD'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-1432567386673085797</id><published>2008-10-29T18:58:00.000+01:00</published><updated>2008-10-29T18:59:22.710+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Theremín</title><content type='html'>Como si una música extremadamente melancólica hubiera estado sonando en su cabeza toda la noche se levanto perezoso, triste, suicida de la cama. Nada que ver con los días anteriores en los que desbordaba buen humor como siempre. ¿Y si me tirara por la ventana? ¿Quién lloraría? ¿Quién asistiría a mi entierro? ¿Quién diría unas palabras? ¿Qué palabras? &lt;br /&gt;No tenía ganas ni de desperezarse, ni de ir a trabajar. Nunca hay ganas de ir a trabajar pero esta vez de verdad q no iría. La tristeza de una canción que aun en ese día no había escuchado.&lt;br /&gt;Se acercó a la ventana. ¿Te tiras? Subió el estor y contemplo la calle, siniestra y lluviosa como su corazón. Todo ese día parecía reflejar su alma, su estado de ánimo.&lt;br /&gt;Mirando el reloj despertador eran las once y cincuenta y nueve y el campanario del ayuntamiento cercano no tardaría en sonar. Se preparó como un deprimido concertista, con la sonrisa caída, levantando los dedos como batutas.&lt;br /&gt;Y… dong… dong… dong… &lt;br /&gt;Seguían sonando las campanas.&lt;br /&gt; Vio a la vecina, esa que no conocía, que no sabía su nombre. Siempre la miraba por las mañanas cuando la encontraba en la parada del autobús. No era guapa ni especialmente atractiva, pero algo tenía que le llamaba la atención. Pero ella nunca le miraba. Sólo tenía ojos para el conductor, un veinteañero barbudo con cara de capullo. &lt;br /&gt;Que zorras son algunas mujeres. &lt;br /&gt;Ahora q la veía pasar deseó q se callera, incluso alzó un dedo y guiñando un ojo para apuntar se imagino q la empujaba. &lt;br /&gt;Y se calló. Empujada por un acto ajeno a la relatividad, a la gravedad, a la causalidad y al dominio de sí misma por mantener el equilibrio. Acompañaba el accidente una de las cercanas campanadas, como si hubiera actuado la vibración acústica sobre sus talones por orden de nuestro particular director de orquesta que, ahora sí, reía como un loco, un puñetero desquiciado. ¿Se lo tenía merecido?&lt;br /&gt;Decidió valerse de otra campanada para impedir que la mujer se levantara y ponerla así patas arriba, con la falda por sombrero y las bragas expuestas al indiscreto vecindario. El deprimido rió con más fuerza. Aprovechó su locura y otra campanada para desviar el autobús del barbudo que ahora llegaba y empotrarlo contra una tapia mientras se llevaba a la mujer por delante. Desde donde estaba podía ver la cara de susto de muchos pasajeros, sangre en la cabeza del conductor y unas piernas desordenadas que asomaban delante del autobús y que correspondían, sin duda, a su amada y ahora difunta desconocida. Otra campanada y otro toque de batuta y la cabeza del barbudo se reventó contra el cristal. &lt;br /&gt;Confusión en la calle, carcajada histérica en el cuarto.&lt;br /&gt;Las campanadas de las doce terminaron, ya no había más.&lt;br /&gt;El deprimido dejó de reír. Las campanadas se fueron pero la calle se llenaba de ambulancias, incluso se oían llantos en alguna parte, también gritos. Una tonada había dado paso a otra. Un estado de ánimo había dado paso al siguiente. Causa y efecto.&lt;br /&gt;Su alma buceaba en una canción melancólica… y aun mas. ¿Podría repetirlo con las campanadas de la una?&lt;br /&gt;Había matado a dos personas. El día gris, el talante oscuro. &lt;br /&gt;Pasó toda la mañana frente a la ventana, pensando, escuchando. Melodía melancólica, melodía triste.&lt;br /&gt;Muchos ruidos, campanadas de nuevo, sirenas, gritos en la calle, el teléfono que suena, y suena, y suena, y suena, campanadas de nuevo. &lt;br /&gt;Por temor a que un movimiento brusco se acompasara con alguna nota del ambiente se retiro suavemente de la ventana y se fue a la cocina a comer melón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-1432567386673085797?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/1432567386673085797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=1432567386673085797' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1432567386673085797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1432567386673085797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/theremn.html' title='Theremín'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-394775704527734140</id><published>2008-10-29T18:56:00.002+01:00</published><updated>2008-10-29T18:58:23.772+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Peor para el Sol</title><content type='html'>Sé que no insistí lo suficiente, quizá solo un par de veces, pero sus contestaciones daban mucho juego a la conversación y conseguían desviar mi atención a cuestiones para mí menos triviales.&lt;br /&gt;- No se para que quieres saberlo. –dijo altiva -A cada uno le digo uno distinto.&lt;br /&gt;Reaccione rápido.&lt;br /&gt;- ¿Un nombre para cada hombre que seduces? –chasquee la lengua- Eres demasiado bonita. Que desgraciado soy. – ella rió.&lt;br /&gt;- No. Digamos que solo me molesto por los amantes discretos, de esos que solo te pierden el respeto en la cama.&lt;br /&gt;- ¿No te gusta que te respeten? – me extrañe.&lt;br /&gt;- En el sexo no. Yo en la cama no quiero recato. – Aquello me excitó.- Muchos hombres caen en el absurdo de no respetarte en la calle para después ser pusilánimes en la cama. – Parecía una decepción basada en el recuerdo.-  Desgraciadamente hay mucho de eso.&lt;br /&gt;- Yo no. – me vendí.&lt;br /&gt;- ¿Estas seguro?&lt;br /&gt;- ¿Quieres probar?- desafié.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía rato que la conversación era un puro pulso. Desde que nos conociéramos y compartiéramos droga en el baño todo era un tira y afloja sexual. Nada de caricias sin querer  o roces furtivos. Solo palabras.&lt;br /&gt;- Vivo aquí al lado si tienes algo que demostrar.&lt;br /&gt;- ¿No se enfadará tu marido si no llegas a casa sola?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le agrió un poco el rostro. Pude darme cuenta de un pellizco de dolor en su mirada y me arrepentí enseguida de haber dicho aquello. No pensaba disculparme y por un momento vi tambalearse mi noche de suerte. Rápida se recompuso.&lt;br /&gt;- No sé. No recuerdo tener marido ahora mismo. ¿Importa mucho?&lt;br /&gt;- En verdad me da igual.&lt;br /&gt;- Desde luego que sí - gruñó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno en su lugar, me dije. Traté de avivar la conversación.&lt;br /&gt;- Quiero quitarte ese vestido.&lt;br /&gt;- ¿No te gusta?- se hizo la tonta.&lt;br /&gt;- Mucho, pero quiero ver que hay debajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miró con un gesto discreto de arriba abajo, apoyada elegante en la barra, midiéndome. Al poco se me acercó melosa.&lt;br /&gt;- Tengo champán en casa. Si me gusta cómo me lo quitas te doy un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreí. No me sentía capaz de nada mejor. Me tomé lo que quedaba de mi cerveza lo más rápido y decente que pude, casi temblando, mientras ella contemplaba divertida su obra. Había hecho de mí con un par de frases un hombre irracional, un loco por follar que quería salir de ahí cuanto antes.&lt;br /&gt;- Sírvete. – le dije al camarero. Planté un billete en la barra y saque de allí a la dama, tan aprisa que no me di cuenta de la estupenda propina que había dejado.&lt;br /&gt;- El Templo del Morbo. – dijo ella, entre juguetona y sorprendida. Estaba mirando el letrero del bar mientras se calzaba el abrigo como podía. La reacción típica de todos los neófitos, pensé.&lt;br /&gt;- Así estoy yo.- la agarré de la cintura y me froté contra ella sin recato. No intente besarla. Ella a mi tampoco.&lt;br /&gt;- Es por aquí, a la vuelta. – dijo con ojitos brillantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A penas pude ver unos minutos la playa de San Lorenzo antes de girar la esquina. El paseo marítimo siempre bullicioso estaba ahora desierto, a excepción claro de algunas almas pérdidas, o en nuestro caso, en busca de la perdición. La gente decente, pensé, se había ido a dormir hacia mucho, con el sol. El Sol, ese marido confiado y sin remordimientos, ese que se va a la cama temprano, ese que no sabe, que no quiere saber, ni se imagina, los deslices a los que empuja su abandono. Peor para él, me dije. Y le dimos la espalda al mar.&lt;br /&gt;Llegamos al portal tranquilamente, cogidos de la cintura como cualquier pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Parecemos decentes y todo. – le dije al oído.&lt;br /&gt;- ¿Es que no lo somos? – susurro a su vez.&lt;br /&gt;- Yo desde luego no. Abre esa puerta anda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y abrió la puerta. Y antes de que tuviera tiempo de encender la luz la agarre del brazo y la empuje contra la pared. Ahora sí, la besé. Conquistando su boca con mi lengua, su culo con mis manos, sus tetas, sus piernas… no daba abasto con solo dos manos. Ella, mas hábil y centrada que yo, ya me había desabrochado los pantalones y me acariciaba la polla desnuda mientras yo ganaba terreno bajo su falda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me voy a follar este vestidito. - gruñí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella se le escapó un gemido, así que reuní fuerzas y la alcé contra la pared. Ella misma con su mano libre encauzó ambos sexos y yo, sin estar seguro de nada, me deje llevar por la intuición y empujé con fuerza.&lt;br /&gt;Sentí un triunfo, mi premio. Llevaba dos horas desde que la echara el ojo manteniendo un patético control, queriendo ser sucio, bufando por follarla como pudiera, donde pudiera. Me lancé desesperado a penetrarla, furioso, casi inconsciente. Solo había en mi mente dos ideas: más rápido y más fuerte.  Era un loco a merced de mis caderas que empujaban las suyas como podían. Humedad, frio, el sonido pulposo de nuestros cuerpos al chocar. La oía gemir en mi oído, suave, rápido, discreta, justo lo que yo necesitaba para explotar. Sin preocuparme por ella me embalé al ver venir el orgasmo y fui yo quien gritó sin poder ni querer evitarlo al correrme dentro de ella. Aun con fuerza se la metí dos veces, regodeándome. Nos calmamos. Me calmé.&lt;br /&gt;Al cabo de un rato pude disculparme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tranquila, te compensaré por esto.&lt;br /&gt;- Más te vale. – me regañó sonriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos recompusimos, ella con más arte que yo. Me guió aun a oscuras hacia el ascensor. No quería encender la luz. Por los vecinos, dijo. El recato después de un polvo, pensé. Les pasa a muchas mujeres. Primero hacen el amor, se descontrolan, gritan, patalean, se ponen lascivas, sueltan guarradas y después se tapan pudorosas con las sabanas. Casi me rio de ella en su cara si no fuera porque en el ascensor si había luz y pude ver que me comía con la mirada. Me ponía enfermo. Me estaba poniendo enfermo otra vez. Pulsó un botón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El sexto.- dije.&lt;br /&gt;- ¿Te gusta?&lt;br /&gt;- Me da tiempo a besarte otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaba aquello. Para mi besar siempre ha sido muy importante, es un gesto que me escita, me seduce como se mueve el otro, como se junta la boca, la tensión en los labios, el movimiento de la lengua, en mi camino por la sexualidad me he topado con mujeres de las que me hubiera gustado prescindir de haberlas besado. Todas hay que probarlas, digo siempre. Y desgraciadamente para mi gusto siempre se empieza besando. Es una costumbre,  yo diría un instinto animal y no se puede pasar a mayores si no has probado la boca primero, es parada obligatoria. Pero el hecho de que me guste besar no hace que me lance de cabeza ansioso a los labios de todas las mujeres con las que intimo. Se lo que me hago. Hay labios más deseables que otros, y el deseo, cuidado, en nada tiene que ver con las formas. Detrás de unos labios bonitos puede haber un beso flojo, sin gracia, falto de ternura o con exceso de ella, en ocasiones hasta desagradable,  con excesiva violencia o con desgana. Creo que el besar es cuestión de gustos. Y el beso que a mí me gusta es dulce, sensual, intenso, con la humedad justa, con un ritmo acompasado, como un baile, algo que engancha, que vicia, que crea adicción como las drogas. &lt;br /&gt;Nuestros besos de aquella noche eran así.&lt;br /&gt;Un piso antes del séptimo cielo se abrió el ascensor.&lt;br /&gt;Cuando abrió la puerta y eche un vistazo a la casa vi que era una mujer pudiente. Hay quien se siente cobarde ante gente con dinero pero yo personalmente lo veo como lo que es, una oportunidad única de dejar que los demás me hagan feliz.&lt;br /&gt;Techos altos, muebles antiguos, jarrones caros… nada moderno, todo muy convencional, muy pulcro. Un hilo de ideas me llevo a mirar sus vestido, baúl de mis deseos, y fue entonces cuando me di cuenta de que no era cualquier trapo. Snob.&lt;br /&gt;- Voy a por el champán. – dijo quitándose los tacones. Y me dejó a solas con mis fantasías…&lt;br /&gt;Mientras yo me despojaba de mi sencillo abrigo sin pretensiones, vi una mesita con fotos y me acerqué. Una serie de rostros anónimos me sonreían, sin intuir supuse, que si el objeto de hacerse una foto es recordar un momento especial, siempre puede venir un desconocido a tu casa con deshonestos propósitos a reírse de tu cara. En algunas salía ella y por el peinado y el aspecto deduje que hacía mucho que se habían tomado, testigos de tiempos mejores. Un retrato de familia, o eso creo, con su marido y su hijo. ¿Te han dejado sola?, pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la oí llegar y me pillo con su foto de boda en la mano. Siempre me han parecido ridículos estos retratos, los novios manejados como monigotes por un tipo que se dice profesional, que suda, que te toca demasiado y te hace poner poses absurdas y cara de idiota. En este caso al menos el novio tenía esa cara.&lt;br /&gt;- ¿Celoso? – preguntó muy seria.&lt;br /&gt;- No. – Mentí. Y cogí la copa que me tendía.- ¿Te apetece una ralla?&lt;br /&gt;- Claro. – dijo tranquila. Su talante cambió al adivinar lo que yo estaba a punto de hacer. – Pero, ¿se puede saber qué coño haces?&lt;br /&gt;- Bueno, – sonreí valiente- la mesa es de madera… no querrás que la estropee.&lt;br /&gt;Sin saber muy bien porque o quizá por una mezcla de alcohol, drogas, sexo y despecho, pasó de parecer ofendida a estallar en carcajadas locas, feliz y con ganas. Yo disfrutaba oyéndola reír mientras me desquitaba un cosquilleo de celos y extendía en aquella foto de mierda una gran ralla encima de la cara de su estúpido y flamante marido. Use todo lo que tenia, no poco, y suficiente para volver a coger ritmo.&lt;br /&gt;Y encima me he follado a tu mujer mamón.&lt;br /&gt;Copa apurada, ralla metida, la agarre de las muñecas y la incline un poco sobre la mesa, esta vez mas dedicado a ella, la besé el cuello, le quite el vestido…&lt;br /&gt;- Con arte… como tú querías, preciosa.&lt;br /&gt;La acariciaba el pecho, maduro pero firme, bonito, lo saque del sujetador aun sin quitar y lo masajee, lo estruje con delicadeza entre mis manos mientras me frotaba por detrás contra ella y la lamia la oreja.&lt;br /&gt;- Me gustan tus braguitas – le dije mientras acariciaba suave, por encima, haciéndome de rogar. Sentí la humedad en mis dedos.&lt;br /&gt;- Pensé que querrías quitármelas no mirarlas. – Se burló. Gemía, estaba ansiosa.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no? – me retiré cruel -. ¿Tenemos tiempo no?&lt;br /&gt;Cogí mi copa y la botella y fui a sentarme a un sofá, apartándome de ella, contemplándola. Vi como pudorosa volvía a meterse las tetas en aquel perfecto sujetador. Encaje. Lencería fina. Paseaba como una leona, con el ceño fruncido, casi ofendida y colorada. Me tenía muchas ganas y yo la mantenía en suspenso.&lt;br /&gt;- ¿Te he dicho que puedes hacerme lo que quieras?&lt;br /&gt;- No lo has mencionado.&lt;br /&gt;- Te dejo que me hagas lo que quieras. – y se sentó a mi lado.&lt;br /&gt;- ¿De verdad?&lt;br /&gt;- Sé que te pone, no seas chulito.&lt;br /&gt;- Sé que te pone que lo sea.&lt;br /&gt;- Solo tengo una norma.&lt;br /&gt;- Tu dirás.&lt;br /&gt;- Esto no puede repetirse.&lt;br /&gt;Me sorprendió. Es posible que alguien diga eso después del sexo, y bueno, hay errores que es mejor no volver a cometer, pero que una mujer terriblemente excitada ponga esa regla o es una provocación o una condición.&lt;br /&gt;- Lo que tú digas.- contesté.&lt;br /&gt;- Y lo digo en serio ¿vale? No quiero… - titubeó- no quiero que te vayas luego a enamorar y vuelvas y quieras mas y… tengo mi vida y no me puedo permitir historias de amor ni locuras ni nada parecido.&lt;br /&gt;Aquel discurso me parecía fuera de lugar, ridículo. Ambos sabíamos que habíamos ido allí a follar como salvajes, a dejarnos llevar, a pasar un buen rato sin complicaciones. Sin complicaciones.&lt;br /&gt;- Tendrás que olvidarte de mí – continuó- y marcharte por la mañana. Me temo que hay caprichos que no me puedo permitir.&lt;br /&gt;- Es mejor que te calles. – le pedí- Cállate. He venido por tu cuerpo, para usarte y para que me digas que te haga lo que yo quiera. No busco una historia de amor. Ni hablar. Ya sé como vives y no voy a hacerme ilusiones así que, - la cogí la barbilla, la besé- voy a comerme tus bragas, ¿te parece?&lt;br /&gt;Ella se echó a reír. Todo claro.&lt;br /&gt;Brindamos con más champán. Me considero un hombre de palabra así que me comí sus bragas y así la compensé por lo del portal. Otra botella y toda la ropa por el suelo. Empapados nosotros y el sofá, los cuerpos doloridos en los brazos, en las piernas y en el pecho de tanto reír. Y besos, muchos besos, al final me dolía la boca casi tanto como dejar de besarla. Arañazos, gemidos, locuras posturales, relax.&lt;br /&gt;Así nos encontró la mañana. El sol maldito.&lt;br /&gt;Me vestí, ahora lo sé, con tristeza. Otro beso en la puerta, una mirada suplicante.&lt;br /&gt;- Ya nos veremos –me dijo.&lt;br /&gt;- Sí, ya sabes, cuando quieras.&lt;br /&gt;Y me marché para no volver.&lt;br /&gt;Me desperté en mi piso aquella tarde con agujetas infernales y una desagradable sensación amarga, como de vacío. No hombre, me dije, ¡ya no eres un chaval! Mis agujetas daban fe de ello pero mi cabeza no. Por primera vez en años me sentía triste, apaleado por una mujer. Solo una noche, pensé, y ya eres  su pelele. Puto idiota. Me consolé pensando que no volvería a verla. Solo tenía que hacerme a la idea. Unos días y alcohol y me habría curado. Deme pastillas para no soñar, por favor.&lt;br /&gt;Volví al bar esa noche pero El Templo del Morbo ya no me ofrecía secretos ni gracia. Había mucha gente, un tumulto, alguna fiesta. En mi particular sentido del patetismo brindé para ella, con ella, con su silla vacía, por la noche inolvidable, por su vida perfecta, por su fantástico marido ignorante.&lt;br /&gt;Otra cerveza. Otra por favor.&lt;br /&gt;Había perdido la cuenta y entonces… no sé si soñé pero creo que era suya la voz que me susurraba sensual, ardiente, con amor al oído.&lt;br /&gt;- Me moría de ganas, querido, de verte otra vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-394775704527734140?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/394775704527734140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=394775704527734140' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/394775704527734140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/394775704527734140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/peor-para-el-sol.html' title='Peor para el Sol'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-8154511070625749829</id><published>2008-10-29T18:56:00.001+01:00</published><updated>2008-10-29T18:56:57.174+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MICRORELATOS'/><title type='text'>Hombro de papel</title><content type='html'>Y llorar en alguna página que me haga sentir cómoda… un folio viejo quizás, un ticket del supermercado, un parte médico… cualquier trozo de color liso en el que puedan destacar mis penas, arañándolo con mi boli, con mis palabras, con mi alma. Como un hombro de papel. &lt;br /&gt;Un amigo discreto que no replica, que no critica, que solo calla y escucha y a veces, como siempre, como no puede ser de otra manera, llegamos nosotros mismos a la conclusión  acertada. &lt;br /&gt;Mis ganas de contar y un confidente atento.&lt;br /&gt;Yo y una hoja de papel.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-8154511070625749829?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/8154511070625749829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=8154511070625749829' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/8154511070625749829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/8154511070625749829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/hombro-de-papel.html' title='Hombro de papel'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-3064391988174446478</id><published>2008-10-29T18:46:00.002+01:00</published><updated>2008-10-29T18:50:51.041+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>El mosquito</title><content type='html'>Hay una blanca habitación que no tiene gran cosa. Ni siquiera un armario o una silla, sólo una cama, confortable eso sí, y un gran espejo que es en realidad una ventana ahumada que da a una sala de observación. El anciano que hay tendido en la cama lo sabe. No hay que preocuparse por él porque no está encerrado. Sabe muy bien que está en esta habitación para un propósito. Hasta hace un momento estaba profundamente dormido pero ahora se ha sentado al borde de la cama empapado en sudor. Tiene la mirada perdida y los ojos desorbitados, está confuso y triste, muy triste.&lt;br /&gt;- Acabo de ver que ha despertado&lt;br /&gt;Cuando el hombre levanta la vista ve a la enfermera, la de siempre, la que lleva viendo durante cuatro noches seguidas, con su níveo uniforme y su compuesta cara de preocupación. El viejo siente rencor, sabe lo mucho que los médicos disfrutan con esto. Son científicos al fin y al cabo.&lt;br /&gt;- ¿Lo ha visto? ¿Ha conseguido grabarlo?&lt;br /&gt;- Yo… no he visto nada en realidad. No estaba atenta al monitor pero si se ha grabado lo veremos en las cintas.&lt;br /&gt;El viejo suelta un gruñido decepcionado. Es lógico, se dice, tienen interés pero no tanto como para prestar atención a un monitor durante cinco horas. Incompetentes.&lt;br /&gt;- En realidad he oído un ruido hace un rato.&lt;br /&gt;- ¿En serio? ¿Qué clase de ruido?&lt;br /&gt;- Pues como un ronroneo. Mejor dicho como el zumbido de un motor.&lt;br /&gt;El hombre se disgusta, la palabra zumbido le parece algo tabú en ésta situación. No es muy competente hablar de zumbidos cuando es obvio que lo que se está buscando es precisamente eso, un zumbido.&lt;br /&gt;- Por la mañana el doctor quiere volver a hacerle un escáner.  Para ver si esta vez detectamos algo.&lt;br /&gt;- ¿Por la mañana? ¿Pero qué hora es?&lt;br /&gt;- Solo son las cuatro.&lt;br /&gt;- Mierda.&lt;br /&gt;Se recuesta con las manos en la cara y nota como la enfermera recula silenciosa hasta la salida para dejarle intimidad. Antes de que desaparezca le pide un pijama nuevo. El que lleva esta mojado de sudor.&lt;br /&gt;El hombre corre las cortinillas del espejo, se cambia y al volver a descubrir la ventana saluda con una falsa sonrisa a la invisible enfermera tras el cristal. Ni siquiera sabe si estará ahí. Se siente ridículo. De nuevo y como cada noche, empieza a preocuparle su situación que no parece mejorar. Acude el insomnio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo ha ido la noche?- pregunta el doctor. Está de pie en un pasillo inmaculado frente a su paciente y la enfermera que le acompaña. El hombre, viejo y deslucido por las ojeras y la tensión, lleva puesto el pijama del hospital y se siente ridículo con él. &lt;br /&gt;- ¿Usted que cree?&lt;br /&gt;- El señor se despertó a las cuatro y ya no ha podido dormir- dice la enfermera.&lt;br /&gt;- Ya he visto el informe. – el doctor se muestra cauteloso al ver la irritabilidad del paciente- He hablado con un colega en Estados Unidos. Dice que tuvieron un caso similar hace cinco años.&lt;br /&gt;- ¿Y bien?&lt;br /&gt;- Bueno… la situación es complicada. Usted nos habla de ese mosquito. Lo oye en sueños pero no puede despertar para defenderse. Por otro lado hacerlo interrumpiría el sueño rem y no descansaría completamente. El mosquito Dante lo bautizaron.&lt;br /&gt;- ¡Qué ingeniosos!&lt;br /&gt;- Es muy pequeño, tan pequeño que no se puede ver a simple vista, pero tan voraz que zumba como el diablo.&lt;br /&gt;- Yo lo oí anoche. – comenta tímida la enfermera- se parece al ronroneo de mi gato. El señor estaba muy inquieto y cuando empezó a sudar y a gritar yo lo dejé y despertó al cabo de cinco minutos. Revisé después las cintas y no se ve nada aunque si puede oírse.&lt;br /&gt;- ¿Y no se le ocurrió despertar al paciente?&lt;br /&gt;- Verá doctor, no es por ser poco profesional, pero usted mismo ha dicho que solo se conoce un caso en cinco años, que aun no sabemos cómo proceder y yo no estoy dispuesta a dejar que ese bicho me contagie lo que sea, ¿entiende?&lt;br /&gt;- Entiendo. –dice serio el doctor- hablaremos de esto mas tarde. Supongo que sus pesadillas han sido terribles –se dirige de nuevo al paciente.&lt;br /&gt;- Horrorosas. Siempre que despierto pienso que no he soñado nada peor en mi vida y cada noche me sorprendo porque cada vez son peores. ¿Le han dicho algo de una cura? ¿Qué le pasó al paciente?&lt;br /&gt;- Bueno verá… por lo que yo sé el problema es grave. De algún modo el mosquito siente el inicio de su sueño y cuando usted duerme le ataca. Puede parecer raro pero se alimenta de sangre como los demás mosquitos solo que éste tiene un veneno que en lugar de quemazón produce pesadillas. Y por lo que tengo entendido van a peor hasta que la psiquis se derrumba.&lt;br /&gt;- ¡Qué horrible! – Exclama la enfermera. El anciano tiembla.&lt;br /&gt;- Y son horrorosas.&lt;br /&gt;- ¿Qué soñó anoche?&lt;br /&gt;- Soñé que ya no quería a mi familia. Que odiaba a mi mujer y que no podía evitarlo. Es la sensación más angustiosa que he podido sentir.&lt;br /&gt;- ¡Qué raro!- dice la chica- ¿Cómo puede llorar por odiar a alguien y más si es una persona a quien en realidad quiere?&lt;br /&gt;- No lo sé pero es así y es terrible. – y se dirige al doctor- ¿Han encontrado ya donde se esconde? ¿En mi ropa, en mi habitación…?&lt;br /&gt;- Sí. Se esconde en usted mismo. Tal vez en el corazón.&lt;br /&gt;- ¿En mi mismo? ¿En el corazón? ¡Qué horror Dios mío! ¿Y qué harán para quitármelo?&lt;br /&gt;- Fumigar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-3064391988174446478?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/3064391988174446478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=3064391988174446478' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3064391988174446478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3064391988174446478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/el-mosquito.html' title='El mosquito'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-1567482273971910895</id><published>2008-10-29T18:46:00.001+01:00</published><updated>2008-10-29T18:46:46.565+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MICRORELATOS'/><title type='text'>Mi libro</title><content type='html'>He mirado éste libro tantas veces, como si me enamorara, sin poder pasar del resumen o de la foto de cubierta. “Cuando tenga dinero me lo compro” digo siempre. Pero mis padres nunca me dan suficiente dinero para nada. Y me camela. Sé que podría cogerlo en la biblioteca o leerlo aquí mismo en la tienda. Pero no sería igual que si me perteneciera. Aunque creo que ya es mío por deseo y por derecho. Lo quiero para mí y lo quiero ahora. Quito las tiras magnéticas de la portada y dentro de la tapa. Lo guardo en mi mochila escolar evitando que otros clientes me vean. Me palpita rápido el corazón. Soy un ladrón. Voy a la salida, veo los detectores que podrían delatarme, al guardia que percibirá seguro un temblor y el letrero de culpable pintado en mi frente. Salida. Respiro en la calle. Ya eres mío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-1567482273971910895?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/1567482273971910895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=1567482273971910895' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1567482273971910895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/1567482273971910895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/mi-libro.html' title='Mi libro'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-3280605160698190910</id><published>2008-10-29T18:40:00.002+01:00</published><updated>2008-10-29T18:46:05.796+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Las notas negras</title><content type='html'>Cuando Jonathan Bane se presentó ante mí como mi admirador yo era el mejor pianista de Fort William. Es cierto que viviendo en un pueblo como este no se puede aspirar a la fama mundial pero, aunque acogedor, yo no lo elegí por sus habitantes sino por la avalancha de turistas que cada año acudían allí a escalar hasta la modesta cima del Ben Nevis, pico más alto de Inglaterra, y que de paso se dejaban los cuartos en los bares y despensas de la población. Mi intención al mudarme allí desde Glencoe era la de ganar algún dinero raspado del bolsillo turístico o tentar a la fortuna para que un buen agente que casualmente pasase por allí pudiera ficharme y cambiar mi destino. Nada más lejos de la realidad, lo único que pasó fue el señor Bane cargado de su maldita modestia.&lt;br /&gt;La noche en la que entró en el local y se acerco a mí con su gorra estrujada en las manos, sus ojos brillantes y su cara de pánfilo, no pude ver más que a otro aldeano mediocre y paleto de los que no saben lo que haces ni como lo haces pero que están seguros de que lo haces bien. Quería ser mi ayudante decía, mi aprendiz decía, pero yo no quería nada de eso. Pude conseguir,  después de mucho insistirme, que el dueño del local le contratara como camarero por un sueldo miserable que a él le parecía una bendición con tal de poder verme tocar cada noche. Además, al cabo de un tiempo el muchacho quiso que le diera unas clases, a cambio por supuesto de sacarme yo un modesto sobresueldo con buena parte de lo que el cobraba. Yo salía ganando, Bane apenas molestaba, y las únicas clases que le daba eran de solfeo puesto que el piano que yo tenía, ya muy gastado, no estaba para majaderías, que había que afinarlo una vez a la semana y a pesar de eso el sonido no era precisamente una maravilla. Cada vez que lo pienso… maldito piano. Más de una noche acababa yo, borracho como una cuba, gritando al piano por sus desacordes impertinentes, que a mi forma de verlo no era mi mal arte lo que lo hacía llorar sino su mala uva lo que destrozaba mis canciones.&lt;br /&gt;Una funesta noche caí enfermo, con tan mala pata que no me quedé en el sitio y sólo fue un inocente resfriado que me mantuvo en cama tres días, lo suficiente para truncar mi vida y hacer de mi un ser desgraciado. A buena fe quiso el dueño del local pedir a Bane que tocase algo. Me dijeron que todo el mundo lloraba cuando él termino la primera tonada. Que la siguiente fue más alegre y que todo el mundo reía y bailaba como en una boda. Un primor, un milagro. Cuando quise volver ya no tenía trabajo.&lt;br /&gt;Di vueltas por el pueblo buscando un piano para mí. El único que encontré fue el del burdel, uno aún mas cascado que el anterior. A este no le increpaba. La depresión y el odio pudieron conmigo. Recuerdo ahora con claridad que una noche, acurrucado bajo mis sabanas mientras oía a lo lejos como la fiesta danzaba alrededor de los dedos de Bane, le maldije a él y a su musa, juré que si el demonio me diera la oportunidad de ser el mayor genio al piano del mundo yo le entregaría mi alma de buen grado. Ahora mismo me cuesta creerlo. El diablo no es alguien que te tiende una pluma y te señala donde hay que firmar. Al diablo le invitas y entra.&lt;br /&gt;Al día siguiente yo no era el mismo. Podía repiquetear con una cuchara en mi cuenco de sopa y el sonido parecía una campanilla de cristal. Todo a mi paso era un canto de angeles. Mis silbidos, mis golpes, hasta el sonar de mi nariz. Y ya no digamos el piano… aquella carraca se había convertido en el mayor órgano celestial que había conocido el hombre. No tenia que esforzarme porque la música salía por sí sola. Me llovieron ofertas, me siguieron las amantes… durante un tiempo todo fue felicidad. No quise marcharme de Fort William porque quería ,con una ira infantil, darles a los ciudadanos del pueblo con mi arte en las narices. Solo había una cosa que me irritaba más que nada en el mundo, y es que Jonathan Bane no dejaba de admirarme y sonreír. No admitía mi don como una bandera de vencedor contra vencido. Era inocente y asquerosamente humilde.&lt;br /&gt;Un día un hombre me pego un tiro.&lt;br /&gt;Era el marido despechado de alguna conocida.&lt;br /&gt;Yo ni siquiera lo vi venir. Me limite a perder el conocimiento y los lugareños hicieron el resto enterrándome en el cementerio local. Yo ni siquiera tengo recuerdos de todo eso. Me desperté un buen día siendo un piano perfecto, con el sistema intacto, unas buenas cuerdas y unos firmes pedales. Pero sin una triste tecla. Ni siquiera podría tocarme a mí mismo. Desde arriba, muy arriba, abandonado en la cima del Ben Nevis, todas las noches me llega como un murmullo el sonido de la fiesta en el local donde toca Jonathan Bane.&lt;br /&gt;El infierno perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SQihDu5lSLI/AAAAAAAAADA/A8lOK8fBrKI/s1600-h/piano.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 149px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SQihDu5lSLI/AAAAAAAAADA/A8lOK8fBrKI/s200/piano.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262633250083653810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un gran misterio envuelve al monte Ben Nevis, el pico más alto de Gran Bretaña, después de que un piano fuera descubierto en su cima ubicada a 1346 metros del nivel del mar.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El piano fue rescatado el último fin de semana por 15 voluntarios de la entidad sin fines de lucro John Muir Trust, que restaura obras de arte. Nigel Hawkins, director del organismo, afirmó que "es un piano vertical, que tiene todas sus cuerdas intactas, pero que no tiene teclas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una solicitud pública fue lanzada con el fin de averiguar cómo el piano subió la montaña y, sobre todo, por qué. Una pista de su origen es el envoltorio de un paquete de galletitas encontrado en el instrumento, cuya fecha de vencimiento es diciembre de 1986.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-3280605160698190910?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/3280605160698190910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=3280605160698190910' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3280605160698190910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/3280605160698190910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/las-notas-negras.html' title='Las notas negras'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SQihDu5lSLI/AAAAAAAAADA/A8lOK8fBrKI/s72-c/piano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-6970725256136753678</id><published>2008-10-29T18:39:00.001+01:00</published><updated>2008-10-29T18:39:56.735+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Timidez y un gato</title><content type='html'>Juan Carlos era un chico tímido, retraído, quizá un poco antisocial. Caminaba por la calle un tanto afligido. Con su chaqueta marrón un par de tallas más grande y unos pantalones ya viejos, de los que heredó al morir su padre, parecía un ratón perdido entre almohadones. Él pequeño y todo grande. El mundo le venía grande.&lt;br /&gt;Cada mañana compraba flores en el puesto de Jimena y cada mañana se las entregaba a Isabel en el puesto de verduras que estaba inmediatamente al lado del primero. Se las entregaba o lo intentaba. La guapa Isabel acepto el ramo dos veces, el primer día y el siguiente y después de sospechar las intenciones de Juan decidió no volver a aceptar su ramo. Así llevaban tres años en que la pequeña pensión de Juan Carlos se convertía en flores que acababa llevando a casa. Un aroma delicioso en el salón.&lt;br /&gt;El chico sufría mucho cuando era rechazado, se iba a casa, cabizbajo, a veces gimoteando. La portera de su casa decía que daba pena verlo y la mujer del puesto de flores no daba crédito. “¿Por qué no desistes?” decía un día; y cuando estaba de buen humor cambiaba la cantinela y le animaba “¡Hoy te las coge ya verás!”. La pena era su compañera durante el resto del día. A veces cogía la botella de whisky del mueble bar de su madre y se emborrachaba con dos dedales. Eso es lo que hacen los que tienen mal de amores, se van a un bar y se emborrachan. &lt;br /&gt;Pero inexplicablemente la tristeza desaparecía con cada amanecer como por arte de magia. Como un Prometeo con su suplicio eterno, no era el hígado sino el corazón lo que le era arrancado, y con diferencia ya que a Juan Carlos no lo ataba ninguna cadena. Solo la ignorancia, sólo la ilusión del pez que siempre ve el acuario como algo nuevo. Esto le daba ánimos para perseverar.&lt;br /&gt; Aquel día acaba de sufrir el enésimo rechazo cuando encontró un gatito en la calle. “¡hola chico, hola!” le dijo mientras le acariciaba el lomo. El gato ronroneaba entorno a sus piernas y Juan Carlos se sentó en el bordillo de la acera para tenerlo más a mano. Pensó si no sería buena idea regalarle un gato a Isabel. A mayor tamaño mayor posibilidad de éxito ¿no? Cuando se quiso dar cuenta el gato, muerto de hambre, estaba devorando las flores que habían quedado abandonadas en el suelo, a un lado. Y Juan Carlos tuvo una idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mañana te voy llevar a conocer a Isabel – le dijo cogiéndolo en brazos – ¡verás qué guapa! Y te dejaré que escojas tú las flores en el puesto de Jimena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-6970725256136753678?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/6970725256136753678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=6970725256136753678' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/6970725256136753678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/6970725256136753678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/timidez-y-un-gato.html' title='Timidez y un gato'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-4352307786752176864</id><published>2008-10-29T18:37:00.000+01:00</published><updated>2008-10-29T18:39:04.885+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>¿Qué pasaría si...</title><content type='html'>¿QUE PASARIA SI NUESTRAS CLASES SOCIALES SE PRESENTASEN DIFERENCIADAS POR COLORES?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un día radiante, como hoy en el que estás leyendo esto, un hombre llamado Rodrigo salía de su casa. En su cabeza sentimientos encontrados nublaban la visión de su paseo hasta el autobús que le llevaría al trabajo. Cuando llego a la parada se dio cuenta de que ni siquiera recordaba el recorrido desde su casa.&lt;br /&gt;- ¡maldita sea! – dijo muy bajito, irritado al darse cuenta de sus ausencias.&lt;br /&gt;A su alrededor otros ciudadanos de clase obrera no le prestaban atención. Cada uno a lo suyo, cada uno con sus cosas. Uno con el periódico, otro con sus pensamientos, aquel con un libro; todos invariablemente llevaban ropa azul. Diferentes tonos pero siempre azul.&lt;br /&gt;- Como debe ser. – pensó Rodrigo- Así es como debe ser.&lt;br /&gt;Estaba muy preocupado. Pensaba para sí que tenia la culpabilidad pintada en la cara.&lt;br /&gt;Llego el autobús y se sentó en la zona para azules. Había unos pocos amarillos al fondo. La mayoría viejecitos que no se podían permitir hacer otra cosa que andar o contemplar hasta que se les acababa la vida. A los blancos indigentes no se les permitía usar el transporte público, ya sabes, para que no molesten. La zona para los señoritos verdes estaba casi vacía. Solo dos señoras charlaban animadamente enfundadas en sus preciosos trajes de color hierba.&lt;br /&gt;- ¡vaya escándalo que montó!- decía una.&lt;br /&gt;- ¡que vergüenza!- dijo la otra- ¡una amarilla pidiendo ropa verde!&lt;br /&gt;- ¡que desfachatez!¿verdad?- quería que su compañera le corroborara que su énfasis era correcto dada la gravedad del asunto.&lt;br /&gt;- ¡por supuesto!- dijo esta bien alto. Estaba decidida a que los demás pasajeros escucharan la conversación.- Supongo que las autoridades de negro la arrestarían ¿verdad?.&lt;br /&gt;- ¡Oh, sí, si… claro!&lt;br /&gt;- ¡Bien, así aprenderá!&lt;br /&gt;A Rodrigo se le hizo un nudo en la garganta. Pudo percibir una cara de tristeza y rabia en una chica que estaba sentada cerca de él.&lt;br /&gt;Rodrigo estaba preocupado porque había infringido la ley. Ni más ni menos que la misma ley que ahora criticaban las dos mujeres verdes sentadas en su clase preferente. Esa ley que muchos ciudadanos aceptaban con resignación, que otros criticaban y otros, los menos, defendían a capa y espada desde su posición privilegiada.&lt;br /&gt;La mujer de Rodrigo, Raquel, trabajaba en una casa de buena familia con categoría roja.&lt;br /&gt;- Una casa preciosa, - le decía- con un gusto exquisito.&lt;br /&gt;A veces Raquel, y sobre todo desde que empezara a trabajar en aquella casa, parecía como si quisiera impregnarse del glamur que emanaba de ella, como si aprendiendo ha hablar y gesticular de una forma más sofisticada fuera a conseguir que cambiara el color de su ropa. Siempre había sido así, Rodrigo lo sabía, era algo que valoraba en parte porque daba de algún modo anhelos a su vida. “Castillos en el aire”, se recordaba mas tarde. Pero el la dejaba hacer. La quería demasiado y se veía a veces necesitado de consentirla.&lt;br /&gt;Pero a su parecer Raquel había hecho algo horrible. Llevaba un tiempo que parecía obsesionada con la vida en la casa roja. La señora esto, la señora aquello. Rodrigo no decía nada, solo asentía. Estaba seguro de que se le pasaría. Nunca se le ocurrió que su mujer fuera ha hacer una estupidez.&lt;br /&gt;- ¡Mira lo que he traído!- dijo la tarde anterior plantándose delante de él con una sonrisa de oreja a oreja.&lt;br /&gt;Lo que traía no era ni más ni menos que unas medias de un vivo color rojo.&lt;br /&gt;- ¡no pongas esa cara! – le dijo - ¡la señora tiene muchas!&lt;br /&gt;- ¡pero como que tiene muchas!¡ tú te has vuelto loca o que!&lt;br /&gt;La discusión continúo en el mismo tono. Reprimendas y reproches. Rodrigo se sentía culpable porque pensaba que la acción de su mujer la había propiciado él por no ponerla freno. La tenía muy consentida. Raquel pensaba que la actitud de su marido era exagerada. Solo había sido una pequeña travesura. No había culpables.&lt;br /&gt;El enfrentamiento termino con un portazo.&lt;br /&gt;Él estaba disgustado.&lt;br /&gt;Ella se quedaría con las medias.&lt;br /&gt;Cuando llego la noche ninguno hablo. Tomaron  la cena en silencio, con bandejas delante de la televisión. Cada vez que una preciosa actriz o alguna dama importante aparecía elegantemente vestida de rojo Rodrigo sentía que se ponía enfermo. Después de un rato y más temprano que otros días decidió irse a leer a la cama. Se lo dijo a su mujer y la dio un beso en la frente. No podía evitarlo. Ella era su debilidad.&lt;br /&gt;Llevaba media hora en la cama tratando de concentrarse en la novela cuando su mujer apareció por la puerta con su azulada bata de seda.&lt;br /&gt;- Quiero hacer las paces. – dijo melosa – No me gusta nada estar enfadada contigo.&lt;br /&gt;- A mí tampoco me gusta, – replico él- pero me gustaría aun menos que te metieran en la cárcel.&lt;br /&gt;- Si tu no dices nada nadie se va a enterar.&lt;br /&gt;- Eso ya lo veremos. – respondió secamente.&lt;br /&gt;- ¿Es que me vas a delatar? – ronroneo ella acercándose un poco.&lt;br /&gt;- No, claro que no. Si te pillan no será por mí.&lt;br /&gt;Entonces todo pasó. Ella se quito la bata y dejo al descubierto su pequeño cuerpo, completamente desnuda como estaba y solamente adornada con las sedosas medias carmesí. Rodrigo perdió el control de todo, de su cuerpo, de su mente, de sus actos.&lt;br /&gt;Ira, deseo, necesidad.&lt;br /&gt;Fue la mejor noche de sexo de sus vidas. No la olvidarían nunca y pensaban repetirlo muchas veces.&lt;br /&gt;Pero ahora ya no se mencionaría el color rojo. Sería un tabú. Su secreto. No se volvería ha hablar de la señora ni de la suerte de otros. Nadie era más afortunado que ellos.&lt;br /&gt;Rodrigo sonreía al recordarlo. Mientras miraba por la ventana del autobús y un arcoíris humano llenaba las calles se preguntaba quién era el culpable.&lt;br /&gt;Su mujer adoraba el color rojo y sus implicaciones. El adoraba a su mujer. La sociedad, intachable, adoraba sus etiquetas.&lt;br /&gt;No había culpables.&lt;br /&gt;No hay culpables.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-4352307786752176864?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/4352307786752176864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=4352307786752176864' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/4352307786752176864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/4352307786752176864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/qu-pasara-si.html' title='¿Qué pasaría si...'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-606874929112352884</id><published>2008-10-29T18:36:00.000+01:00</published><updated>2008-10-29T18:37:33.886+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>El Bosque de las hadas</title><content type='html'>Quería viajar al bosque de las hadas y resulta que entre ramas de sauce la mayor parte de los duendes que había eran de cristal diamantino, colgando de las ramas de los arboles como bolas de navidad, atados a ellas por un cordón dorado que salía de sus pequeñas nucas como si fueran carnes ensartadas en un matadero. No podía entender la magia atribuida a aquel lugar y sin embargo no podía negar que estaba impregnado de encanto. Pájaros del paraíso de colores cegadores volaban aquí y allá, me rozaban el oído e incluso me parecía oír secretos, susurros arcanos en su vuelo que no lograba entender. Pase horas persiguiendo estas aves para saber que me decían hasta que di por sentado que era alguna artimaña mágica, yo era pasto de sus diversiones y había caído en una de sus bromas de seres fantásticos. En un lugar encantado es fácil volverse loco. Todas esas pequeñas hadas, que provocaban sonidos de campanilla al entrechocar unas con otras, eran a una vez algo siniestro y hermoso, nada rotundamente vivo y sin embargo tan lleno de luz y de fuerza. no pude evitar darme cuenta de que el césped bien cortado y tupido era de un intenso color verde, un verde tan fuerte, tan saturado, tan irreal que parecía artificial y a una vez más lleno de vida que ninguna planta que yo hubiera contemplado. Al cabo de un rato de pasear y notar la suave hierba entre los dedos de los pies fue cuando pude darme cuenta de que mi sandalias habían desaparecido. Nunca vi un bosque de hadas tan vacio de ellas y tan lleno de magia. Mis cabellos nunca cortados, tan largos y frondosos de vez en cuando se enredaban entre flores colgantes y se me enganchaban, de tal modo que al cabo de un tiempo tenia la cabellera salpicada de colores chillones. Me asome a un arrollo para contemplar mi rostro y en el pude ver mi semblante, mis ropajes  de seda, todo cubierto de flores que parecían quererme, adorarme, “llévame contigo parecían decirme” y yo reía, no sé porque, pero todo aquello tan extraño me hacía muy feliz. Me di cuenta al momento de mi risa, que había un extraño silencio en el bosque. No es que no hubiera murmullos pues las aves trinaban, las hadas de cristal titilaban, el viento llevaba suaves arrullos... no era eso. Simplemente me di cuenta enseguida de que el arrollo de agua fresca, tan azul claro como el cielo, no emitía sonido alguno. El arrollo más extraño que yo he podido ver, un riachuelo que lleva agua silenciosa, que se mueve y chapotea pero que no hace ningún ruido. Un pez asomó del agua y me saco la lengua, después continuó alegremente su navegar rio arriba. Una especie de soledad se apodero de mí enseguida, no entiendo porque ahora y desde fuera sigo teniendo esa sensación, pero ese lugar me parece peligroso, me lo parecía entonces y me lo parece ahora. Todas esas flores arremolinadas en mi pelo, mis zapatillas perdidas, un arrollo que no suena, yo se que las hadas existen pero allí no las había. ¿Qué pretexto tendrían las extrañas aves con sus secretos si no otro que el de confundirme y llevarme más adentro en el bosque? ¿Qué razón tendrían las flores para instalarse en mi pelo si no para invadirme dulcemente, cubrirme con el pretexto de una bonita manta de flores hasta asfixiarme y convertirme en un matojo? No intente coger un hada pero ¿Qué pasaría si lo hiciera? ¿Qué pasaría si me callera al rio? ¿Qué me ocurriría si, despechada, siguiera el rastro del insolente pez y me adentrase en aquellas apetecibles aguas azules? Muerta de miedo y de rabia por el engaño que me parecía padecer por aquel bosque bufón, me arranque las flores del pelo, corrí hacia el sendero sin tocar nada, sin perturbar nada, sin hacer caso de los murmullos de las aves que amables me sobrevolaban prometiendo gloria y felicidad con sus secretos. Muy tentadoras, no sabéis cuanto. Llegue al final del bosque, un sendero de gravilla, sin nada particular, la manifestación de frontera entre lo real y lo absurdo y que, en comparación con el césped, los arboles y todas las maravillas de aquel paraje, estaba desnudo, vacio, podría decir asqueroso y privado de vida. Amarré a mi caballo Percegal, que aparentaba estar cubierto de sudores lascivos, como si mil hadas hubieran bailado ante él con forma de voluptuosas yeguas. Como digo lo agarre y me fui, lentamente pues el caballo no quería andar. Solo una vez mire hacia atrás y pude oír en el aire el lamento de mil flores que me decían adiós.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-606874929112352884?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/606874929112352884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=606874929112352884' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/606874929112352884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/606874929112352884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/el-bosque-de-las-hadas.html' title='El Bosque de las hadas'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-2973426479360359884</id><published>2008-10-29T18:35:00.001+01:00</published><updated>2008-10-29T18:35:55.399+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MICRORELATOS'/><title type='text'>ESPERMA</title><content type='html'>Soy un espermatozoide. Soy testosterona. Soy un dios entre millones. Mis hermanos no valen nada. Solo mi señor es mi rey. Solo él puede compararse conmigo. Vivimos en simbiosis. Él me necesita y yo le voy ha hacer un favor. Vamos a triunfar. Vamos a conquistar a esa hembra. Hoy no habrá plástico que me contenga. No me van a detener. Hoy saldré con fuerza. Hoy voy a ser el primero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-2973426479360359884?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/2973426479360359884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=2973426479360359884' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2973426479360359884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2973426479360359884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/esperma.html' title='ESPERMA'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-2502680667891595361</id><published>2008-10-29T18:33:00.000+01:00</published><updated>2008-10-29T18:35:00.890+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>El hijo de Mary Poppins</title><content type='html'>- A ver Louisa, cuéntanos ¿a qué se dedica tu mamá?&lt;br /&gt;- Pues… pues… - rezongo la niña haciendo memoria - mi mamá es enfermera y cura a la gente cuando se pone malita.&lt;br /&gt;- ¡Ah, muy bien! – dijo la maestra- ¿y tú quieres ser enfermera como tu mamá cuando seas mayor?&lt;br /&gt;- ¡Sí! – dijo Louisa tajante – y curar a mucha gente y regalarles caramelos a los niños que estén malitos.&lt;br /&gt;- ¡Muy bien Louisa! ¿Y tu John?&lt;br /&gt;La maestra se dirigía a un niño con la carita sucia muy entretenido metiéndose el dedo en la nariz.&lt;br /&gt;- ¡Yo quiero ser como mi mamá que es corredora de bolsa! ¡La mejor del mundo! – dijo con la voz algo gangosa. La profesora se acercó a él y le limpio los mocos.&lt;br /&gt;- Eso está muy bien John, pero te tendrás que esforzar mucho ¿eh?.&lt;br /&gt;- Zí, zí…&lt;br /&gt;- ¿Y tu Peter? – dijo señalando a otro niño- ¿A qué se dedica tu mamá?&lt;br /&gt;- Mi mamá es Mary Poppins.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todos los niños rieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡No seas trasto! – dijo una niña que se sentaba detrás de él copiando el tonillo burlón de la profesora.&lt;br /&gt;- No, no niños – dijo esta calmando la sorna – es verdad, la mamá de Peter es Mary Poppins. Yo misma la conozco – dijo pagada de sí misma como si fuera la propia Poppins. Los niños estallaron en ¡oh! Y ¡ah! Y miraron a Peter boquiabiertos.&lt;br /&gt;- Y cuéntanos Peter, será muy divertido tener como madre a Mary Poppins ¿no?&lt;br /&gt;- Pues sí – dijo el niño muy crecido- podemos ir a pasear y cuando quiero hacer pis no tengo que hacerlo en un árbol porque a mi mamá le cabe un váter enterito en el bolso. Y si se me escapa la cometa mamá sale volando con su paraguas y me la rescata.&lt;br /&gt;- Y cuéntanos Peter ¿Cómo un niño que tiene una madre tan estupenda puede ser tan trasto como tú?- Y rieron todos.&lt;br /&gt;- Pues no sé… -respondió algo tímido – Mi mamá me dice que la gente cuando se ríe mucho puede volar por el techo pero que como cada vez que ella viene le entrego unas notas horribles pues no nos podemos reír.&lt;br /&gt;- ¡Pero hombre eso te lo dice para que saques buenas notas! – lo consoló la profesora – Seguro que el resto del tiempo te lo pasas muy bien con ella.&lt;br /&gt;- Bueno – dijo Peter- la verdad es que mama no pasa mucho tiempo en casa.&lt;br /&gt;- ¿Y eso?&lt;br /&gt;- Pues porque tiene que cuidar de que los niños del mundo que tienen unos padres que no les hacen ni caso sean felices, y eso es un trabajo muy difícil. Así que viene a casa cuando puede, cada dos o tres meses, y que es justo cuando me dan las notas y solo se queda una semana y siempre está cansada porque trabaja mucho.&lt;br /&gt;- ¿Y tú con quien te quedas? – Pregunto la maestra consternada.&lt;br /&gt;- ¡Pues con mi mucama María que me quiere mucho!- dijo Peter contento.&lt;br /&gt;- Bueno. –la profesora que no sabía que pensar decidió terminar el debate- ¿Y qué quieres ser de mayor?&lt;br /&gt;- ¿Yo? ¡Pues quiero ser como mi madre y cuidar a los hijos de otra gente para que no se sientan solos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces sonó el timbre y todos los niños salieron al recreo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-2502680667891595361?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/2502680667891595361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=2502680667891595361' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2502680667891595361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2502680667891595361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/el-hijo-de-mary-poppins.html' title='El hijo de Mary Poppins'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-2063054314433101237</id><published>2008-10-29T18:18:00.002+01:00</published><updated>2008-10-29T18:32:42.857+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MICRORELATOS'/><title type='text'>CAMBIO DE HABITOS</title><content type='html'>Irvin no terminaba de adaptarse a su nueva vida. El sabia que le iba a costar un tiempo acostumbrarse… no como a Tilda. Ella en cambio parecia llevarlo muy bien.&lt;br /&gt;Aparecio ella por la puerta de la cocina:&lt;br /&gt;- ¿Qué te apetece cenar hoy cielo?&lt;br /&gt;- Mmm… ¿carne?&lt;br /&gt;- ¿Carniceria o polleria?&lt;br /&gt;- Polleria, hoy estoy algo pesado.&lt;br /&gt;- Muy bien. – cogió el bolso, se puso el abrigo – Ahora vuelvo, amor.&lt;br /&gt;- Hasta ahora.&lt;br /&gt;Al cabo de dos minutos se empezaron a oir gritos al otro lado de la calle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-2063054314433101237?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/2063054314433101237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=2063054314433101237' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2063054314433101237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2063054314433101237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/cambio-de-habitos.html' title='CAMBIO DE HABITOS'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15143015.post-2584999794062722667</id><published>2008-10-21T17:49:00.001+02:00</published><updated>2008-10-21T17:52:35.943+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CUENTO Y ESCRIBO'/><title type='text'>Las Velas</title><content type='html'>La nueva paciente entro tímida en el recibidor. María la secretaria no la había visto nunca. No se extraño sin embargo del aspecto descuidado y perdido de la mujer. Era habitual ver personas en este estado. Le dio las buenas tardes, le dijo que la doctora enseguida la atendería y la guio hasta la sala donde podía esperar. La mujer se sentó tímidamente y echo un vistazo a la habitación cuando se hubo retirado la secretaria. Estaba claro que era una sala de espera. Música suave de jazz salía de unos altavoces estratégicamente colocados detrás de unas macetas repartidas por las esquinas de la habitación. Los asientos eran de cuero negro “siempre de cuero negro” se dijo. No era la primera consulta psicológica a la que acudía, aunque nunca antes había acudido a ninguna por las razones a la que esta se presentaba. “Todas el mismo aspecto” era un ambiente relajante y sin embargo abrumaba la idea de que todo fuera igual en todas partes. Una mesa cuajada de revistas. Esto también era común. Como en una peluquería, las consultas psiquiátricas ufanaban el tiempo de espera con revistas de moda y cotilleos. La única diferencia entre estas y las peluquerías eran los diversos panfletos sobre estudios psicológicos, depresión, hiperactividad, etc...&lt;br /&gt;- Señora Suarez – dijo suavemente la secretaria asomándose a la sala – ya puede usted pasar. Sígame por favor.&lt;br /&gt;- Sí, gracias.&lt;br /&gt;La condujo por un pasillo con un parquet bien pulido, con diferentes cuadros de flores secas colgados en las paredes “todas igual, el mismo aspecto, todas huelen igual”&lt;br /&gt;- Adelante – dijo señalándole una puerta entreabierta. Lo dijo como si le diera ánimos, como si temiera que de un momento a otro la mujer fuera a salir corriendo.&lt;br /&gt;“No saben nada” se dijo la mujer “todas iguales, todas las secretarias de gabinetes como este se piensan que solo eres medio humano, medio idiota”&lt;br /&gt;- Buenas tardes Matilda – se presento la mujer sentada frente a un rustico escritorio. La secretaria se retiro a su espalda cerrando la puerta – Yo soy Ana, siéntate por favor.&lt;br /&gt;La hizo sentarse en una butaca sencilla pero muy cómoda “De cuero, siempre de cuero” al lado de una estantería de libros y de frente a la ventana. La doctora se levanto de su lugar en el escritorio y se acomodó en otra butaca similar frente a su paciente.&lt;br /&gt;- Ante todo quiero que sepas que esto es una toma de contacto. En estas primeras sesiones quiero que veas cómo trabajo, si te sientes cómoda. Es algo que hago con todos mis pacientes, no solo por ellos sino por mí también. El que un paciente este cómodo conmigo y mi forma de trabajar es muy importante a la hora de tratar con él para que no tenga reparos a la hora de hablar. Esto me hace más fácil a mí el trabajo y a ellos más efectiva la terapia. ¿Estas de acuerdo?&lt;br /&gt;- Sí claro, me parece bien.&lt;br /&gt;- Bueno – dijo dando por zanjado el asunto- ¿cómo te encuentras?&lt;br /&gt;- Confusa.&lt;br /&gt;- ¿Confusa por qué?&lt;br /&gt;- Me han pasado algunas cosas que me hacen dudar de mi misma.&lt;br /&gt;- Te hacen dudar en qué sentido.&lt;br /&gt;- En si estoy loca.&lt;br /&gt;- Bueno, el que hayas venido a terapia por tu propio pie es una buena señal ¿no te parece?&lt;br /&gt;- No sé qué decir.&lt;br /&gt;- Cuéntame.&lt;br /&gt;- Verá...&lt;br /&gt;- Tutéame por favor…&lt;br /&gt;- Sí… Veras… Tengo 36 años y hace seis años yá que murió mi marido. Nos queríamos muchísimo desde muy jovencitos y desde que se fue no levanto cabeza. A ver, no es que no haga nada, pero mi vida ya no es la que era ¿comprende? – Sí – Es decir, yo había dejado de trabajar por que Ricardo y yo intentábamos tener hijos. El ganaba suficiente dinero para mantenernos y no le importaba hacerlo. Habíamos intentado que yo me quedara embarazada durante un año y medio y cuando al final sucedió Ricardo se mató con el coche. Yo estaba de cuatro meses entonces y no sabía qué hacer. Yo soy huérfana ¿entiendes? Sin ningún hermano y mi único apoyo fue la familia de él. Cuando estaba de cinco meses tuve un aborto. Ellos me apoyaron pero pasado un año más o menos ya no parecía que tuvieran nada que ver conmigo. Solo su hermana Susana se quedó a mi lado. Durante mi matrimonio me fui distanciando de mis antiguas amistades y al estar tan apegada a Ricardo y a su familia su hermana y yo nos hicimos intimas amigas. &lt;br /&gt;- ¿Sigues en contacto con Susana?&lt;br /&gt;- Sí, aunque con poca frecuencia. Hace ya dos meses que no la veo aunque hablamos a menudo por internet y por teléfono.&lt;br /&gt;Hubo un corto silencio y la doctora se atrevió a preguntar:&lt;br /&gt;- ¿No has hecho nuevos amigos desde entonces? ¿No te has incorporado al trabajo?&lt;br /&gt;- No, lo cierto es que hasta hace muy poco no salía de casa. Pasaba el día cultivando plantas, viendo la televisión, haciendo trabajos manuales… me encantan los grandes puzzles, esos de 10.000 piezas. Los compro por internet a una empresa especializada, incluso me los hacen con el dibujo que yo quiero son…&lt;br /&gt;- ¿Y trabajar? – la cortó. Los puzzles podrían distraerla en su vida cotidiana pero no en sus sesiones de terapia. Matilda lo entendió.&lt;br /&gt;- No me hace falta trabajar y no me he preocupado por ello. El piso donde vivo es mío ahora y el ejército me paga una buena pensión por viudedad sin contar el seguro de vida… Trabajar no me hace falta.&lt;br /&gt;- ¿Ni siquiera para distraerte? ¿Para conocer más gente?&lt;br /&gt;- Ya se distraerme yo sola y lo de conocer más gente ahora mismo no me apetece.&lt;br /&gt;- Cualquiera diría entonces que llevas la vida que quieres – dijo en un leve tono sarcástico.&lt;br /&gt;- Podría decir que sí. Hago lo que quiero y cuando quiero. No me puedo quejar.&lt;br /&gt;- Sí, pero no eres feliz. – Hubo un largo silencio y Ana pudo ver que la mujer tenía los ojos húmedos.&lt;br /&gt;- No, supongo que no.- y añadió con una voz más aguda - De lo contrario no estaría aquí ¿no?&lt;br /&gt;- No, supongo que no.&lt;br /&gt;Matilda cogió un clínex de una caja que Ana le tendió. Fue un gesto sencillo pero no pudo evitar sentirse mal por ello. Se imaginó la cantidad de gente distinta que cogería un clínex de esa misma caja antes de que se acabara. Mas gente que vendría a contar su vida a aquella mujer, que se sentarían en aquella butaca y llorarían, que compartirían intimidades con ella. No pudo evitar la comparación. Ana era una prostituta y Matilda su cliente. Pague en caja al salir gracias. &lt;br /&gt;Desterró de su mente estos pensamientos lo más rápido que pudo y se secó las lágrimas con el clínex. “Maldito clínex” pensó. Levantó la mirada y le echó valor.&lt;br /&gt;- Hace algún tiempo empecé a salir a la calle. Sencillamente una tarde me aburrí  de estar en casa. Todo el miedo que me provocaba antes ver a más gente, cruzar una calle se me vino encima de golpe. Antes de eso no veía a casi nadie, hacía la compra por internet y pedía la ropa por catalogo. Esto nunca me pareció ningún problema.&lt;br /&gt;&gt;&gt;La tarde que salí de casa me maree a dos manzanas del portal. Todo me pareció muy caótico, muy extraño y hostil. Me asombre de mi propio miedo. De algún modo todo el tiempo que había estado encerrada me las había apañado para pensar que si no salía era porque no quería, no porque tuviera miedo. Y de repente me vi a mi misma desconfiando de un pobre viejecito que se me cruzaba en la acera. Las calles de mi propio barrio se me hicieron distintas, habían cambiado, era mi barrio pero ya no lo era. ¿Entiendes?- La terapeuta asintió con la cabeza- De esto hace un año y desde entonces salgo al menos una vez a la semana. Hasta ahora estuve viendo a otro psicólogo, dos en realidad, uno de la seguridad social y otro privado, pero como usted… como tú has dicho- Se corrigió-  no me sentía cómoda con él.&lt;br /&gt;- Entiendo… ¿Qué fue lo que te impulso a empezar a ir al psicólogo?&lt;br /&gt;Matilda se tensó y la terapeuta se dio cuenta. De repente pareció sentir miedo o sentirse acorralada. Ana pensó que tenía los ojitos de un ratón asustado.&lt;br /&gt;- Yo… verá…&lt;br /&gt;- Tranquila – se apresuro a calmarla- No tenemos porque hablar de ello ahora. Tómatelo con calma…&lt;br /&gt;- Ya pero es que yo quiero hablar – dijo llorando de nuevo- Tengo que contárselo a alguien… necesito contarlo.&lt;br /&gt;- Cuéntalo pues, lo que me digas no saldrá de aquí, no te preocupes.&lt;br /&gt;- Es que es complicado… - dijo tímida – vas a pensar que estoy loca.&lt;br /&gt;- Tranquila – repitió- cuéntame lo que quieras.&lt;br /&gt;- No empecé a ir al médico por sentirme mal en la calle. Cuando empecé a salir sabia que aquella sensación desaparecería tarde o temprano, que era lógico sentirme así después de estar tanto tiempo encerrada en casa.&lt;br /&gt;&gt;&gt; El primer día no fui muy lejos. No me atrevía a mirar a nadie, me parecía como si todos fueran marcianos o yo tuviera un cartel pegado en la frente que me culpara de algo. Pensé que ya había visto suficiente y me volví a casa.  Cuando regresé me vi tan vulnerable, tan estúpida que decidí que debía afrontar ese miedo como fuera y me obligué a salir al día siguiente...&lt;br /&gt;- Eres muy valiente – dijo la terapeuta ladeando la cabeza.&lt;br /&gt;- Yo no lo veo así. – contestó Matilda autocritica- No considero valentía salir a dar un paseo después de llevar más de un año encerrada en casa.&lt;br /&gt;- Pues créeme que lo es. La mayoría de la gente con una depresión tan severa no consigue hacerlo sin el apoyo de alguien cercano, y tú no tenías a nadie.&lt;br /&gt;- Es cierto – admitió – y sin embargo, si pienso en todo lo que conlleva una vida normal no puedo decir que fuera un logro.&lt;br /&gt;- Piensa en todo esto como si fuera una enfermedad y te quedarás más tranquila.&lt;br /&gt;- ¿Una enfermedad? - dijo sorprendida.&lt;br /&gt;- Sí, eso he dicho.&lt;br /&gt;- Yo no tenía fiebre, ni una pierna amputada, ni …&lt;br /&gt;- Considéralo como un trozo de tu alma amputado. ¿Hay diferencia?&lt;br /&gt;Matilda se quedó callada, pensativa y como sorprendida. Tenía en el rostro reflejado ese leve temor que la había asaltado hacia un rato cuando Ana preguntó el por qué de su visita al psicólogo.&lt;br /&gt;- Supongo que ahora ves la diferencia. – trató de tranquilizarla – sé que el alma no se puede amputar pero está ahí y sufre y se enferma y…&lt;br /&gt;- ¿Cómo sabe que está ahí? – preguntó de pronto.&lt;br /&gt;- ¿Cómo dice?- contestó Ana sorprendida.&lt;br /&gt;- ¿Cómo sabe que mi alma está ahí? – repitió – yo no la veo.&lt;br /&gt;- Bueno, lo del alma es una forma de hablar. Hablo del “yo”, de nuestros sentimientos, de lo que pensamos y sentimos con el corazón.&lt;br /&gt;- Sé a qué se refiere con alma. -  corrigió – Es solo que la mía no la veo. No creo que yo tenga alma.&lt;br /&gt;- ¡Oh! Ya veo. – dijo la terapeuta algo desconcertada – No puede culparse a sí misma por sentirse tan mal. Todos tenemos alma. Es solo que la suya está tan…&lt;br /&gt;- No lo entiende. – le cortó – Verá… esto es complicado. Es lo que he tratado de decirle. Me cuesta trabajo…&lt;br /&gt;- Entiendo…&lt;br /&gt;- ¡No, no lo entiende, maldita sea!&lt;br /&gt;Estalló y volvió a llorar. Ahora ya no parecía una mujer de 36 años, deprimida y sola. Era como si las ojeras se le hubieran acentuado de pronto y su cuerpo pequeño se convulsionaba por la pena, sollozando. El jersey negro de cuello alto que llevaba no solo la hacia lúgubre sino que además en aquel momento parecía hacerla aun más pequeña. Ana pudo ver en ella a una niña asustada de 7 u 8 años. &lt;br /&gt;Instintivamente le puso una mano en el hombro. Con cuidado y tímidamente. Temía una mala reacción y no quiso forzarla pero cuando Matilda levantó la vista pudo ver en ella además de pena, agradecimiento.&lt;br /&gt;- Tengo que contarlo – repitió con pena.&lt;br /&gt;- Como quieras, aunque no creo que debas sentirte obligada. Quizá debieras enfocar las cosas de otra manera…&lt;br /&gt;- No. – dijo tajante y meneando la cabeza. La psicóloga no dijo nada, se limitó a mirarla preocupada desde su butaca. No había visto mucha gente que tratase de sincerarse tan pronto, en la primera sesión. La actitud de Matilda la puso sobre aviso.&lt;br /&gt;Esperó a que la mujer se tranquilizara y se aseguró de poner cerca la caja de clínex. Instintivamente miró el reloj.&lt;br /&gt;- Matilda no nos queda mucho tiempo y creo que deberías pensar sobre lo que quieres decirme para que te sientas cómoda. Esta sesión es solo una toma de contacto y yo no te voy a forzar a nada ¿Entiendes?&lt;br /&gt;- Si, -dijo sorbiéndose la nariz – pero solo me llevara unos minutos y ya está…&lt;br /&gt;- Bien, como quieras.&lt;br /&gt;La paciente guardó un momento de silencio y luego pareció coger carrerilla. “Una vomitona” pensó la psicóloga.&lt;br /&gt;- El segundo día que Salí no vi nada raro… mejor dicho casi nada. – se corrigió- Veía cosas borrosas y pensé que quizá se debía a algún tipo de vértigo o mareo. – tragó saliva y siguió – los días siguientes me obligue a ir a comprar el pan. Seguí sintiendo aprensión aunque reconozco que la gente me trataba bien e incluso la panadera empezó a saludarme cuando me atendía cuando solo llevaba yendo una semana. Pero yo sabía que algo no iba bien – una mirada de preocupación, como inquietud, hizo que sus ojos se abrieran buscando complicidad con Ana – desde luego que no iba bien.&lt;br /&gt;&gt;&gt; Ahora cada vez que salía a la calle veía como siluetas borrosas. Como una especie de estela que fueran dejando las personas, como una doble sombra ¿Sabe cómo le digo? – la psicóloga asintió mas por instinto que por otra cosa – Pensé que era una especie de problema ocular, como borrones, pensé que tenía que ir al oculista aprovechando la racha que llevaba de salir de casa y pedí hora. El médico me recibió y me dijo que tenía un ligero astigmatismo, muy ligero y nada grave. Ni siquiera me hacían falta las gafas y el no supo dar explicación a lo que veía. Unas manchas o algo así le decía yo. – Bebió agua de una botellita que llevaba en el bolso y la psicóloga no se atrevió a interrumpirla y esperó paciente. – “¡No tiene nada!” me decía él y yo le creí. Pensé que el oculista no tenía porque suponer que yo estaba pasando por una mala época pero yo me dije a mi misma que quizá tenía que ver con toda la pena. – Sollozó y se le agudizo la voz- Supongo que no he sido consciente hasta hace muy poco. – Volvió a llorar y Ana volvió a posar la mano en su hombro. Se había pasado la hora de la consulta pero la historia le intrigaba a la terapeuta y le concedió unos minutos. – Es horrible doctora – dijo sin acordarse del nombre – Al principio, el primer mes más o menos las sombras eran borrosas y extrañas, como le he dicho antes eran como una sombra. Pero luego poco a poco se fueron aclarando y entonces… - Volvió a romper a llorar. Era la primera vez que conseguía contar esto a nadie y una sensación de desnudez la invadió.&lt;br /&gt;- Tranquila, dime lo que viste, yo lo entenderé. – Con la mano aun en su hombro la terapeuta tenía casi por cierto cual era la afección de su nueva paciente.&lt;br /&gt;- Pues… pues… Veía a las mismas personas. Quiero decir – se corrigió sacudiendo la cabeza- Veía a una persona y justo detrás a una persona idéntica con una vela encendida en una mano.&lt;br /&gt;Hubo un corto silencio. Matilda espero la reacción de su interlocutora con ansiedad.&lt;br /&gt;- Quieres decir que veías… Perdona no lo entiendo ¿me lo puedes explicar otra vez? – Dijo Ana ladeando la cabeza y gesto preocupado.&lt;br /&gt;- Quiero decir que veía por ejemplo a mi vecina y justo detrás de ella veía otra vez a mi vecina con una vela en una mano. – dijo haciendo un gesto como si sujetase un cirio con la mano izquierda.&lt;br /&gt;- ¿Y te hablaban o te decían algo?&lt;br /&gt;- Mmm… no, se limitaba a ir detrás de mi vecina mirando al frente, como a su nuca y llevar la vela.&lt;br /&gt;- ¿Y solo te pasaba con tu vecina? – dijo dudando.&lt;br /&gt;- ¡No mujer! ¿Cómo me va a pasar solo con mi vecina? – dijo exasperada- Me pasaba con todo el mundo… Me “pasa” con todo el mundo. – corrigió.&lt;br /&gt;- O sea que le sigue pasando. – dijo la terapeuta algo encogida. No puedo evitar darse cuenta que su paciente había dejado de llorar y se la veía algo excitada.&lt;br /&gt;- Sí. Pero he descubierto algunas cosas.&lt;br /&gt;- ¿Cómo qué?&lt;br /&gt;- Me he dado cuenta. Bueno, estas apariciones o cosas, al principio me asuste mucho y luego me puse a pensar lo que podrían ser y después de mucho pensar llegué a la conclusión de que se trataba del alma de las personas que tenían delante.&lt;br /&gt;- Llegaste a esa conclusión – sentenció. No había oído nada parecido en su vida.&lt;br /&gt;- Sí. Y más tarde me di cuenta que las personas que había detrás tenían la mirada como perdida siempre mirando hacia adelante pero que aun así sus caras podían dar a entender estar más tristes o más alegres aunque la persona que había delante no parecía estar ni una cosa ni otra. Así me di cuenta que lo que en realidad reflejaban era como se encontraba esa persona. Si era feliz o no. Si estaban tristes por ejemplo el espíritu que tenían detrás tenía los ojos llorosos, si eran felices había brillo en sus ojos y así todos.&lt;br /&gt;- Entiendo.&lt;br /&gt;- Y luego lo de la vela. Me parecía tan siniestro, ¿a ti no te lo parece? – dijo haciendo un esfuerzo por no llamarla de usted- le di muchas vueltas. Al principio ya te digo que me aterraba salir de casa pero luego con el tiempo me he acostumbrado y ahora me voy a lugares muy concurridos para poder ver a la gente y sus “compañías” como yo las llamo. Me intrigaba mucho saber lo que eran esas velas. Hasta que después de un tiempo me di cuenta de que no todas eran iguales.&lt;br /&gt;- ¿A no? – Ana ya no estaba segura de nada. Cualquiera que estuviera observando desde fuera diría que parecía que le estaba llevando la corriente a su paciente. Estaba realmente sorprendida.&lt;br /&gt;- No. Algunas eran más pequeñas o más cortas que otras. Y al cabo de un tiempo me di cuenta de que por ejemplo las personas mayores solían tener las velas más cortas que las de los demás mientras que las de los niños solían ser más largas. Entonces realice mi hipótesis…&lt;br /&gt;- Dedujo que la vela significaba el tiempo de vida que nos queda a cada uno. – la terapeuta casi no se pudo creer que estuviera siguiéndole la corriente. Se recrimino interiormente.&lt;br /&gt;- ¡Exacto! – dijo extasiada -  no siempre coincidía pero la mayoría de las veces era así. Entonces me decidí a averiguarlo.&lt;br /&gt;- ¿Cómo?&lt;br /&gt;- Bueno… Me fui a un hospital y observe. Estuve buscando en la sala de urgencias e incluso una enfermera me paró y me preguntó que me pasaba. Me tuve que inventar una excusa – rió como una niña traviesa. “Como una loca” pensó la psicóloga – pero eso da igual. No se imagina la cantidad de gente que va a urgencias sin tener nada grave. Yo tarde casi una hora en encontrar una anciana moribunda. Su “compañía” estaba junto a su cama y sujetaba una vela en la palma de la mano casi completamente desecha y la llama era muy débil. Deduje que no le faltaban más de unas horas y quise esperar pero me echaron de allí. Antes de que me obligaran a marcharme me quede con el nombre de la mujer y decidí volver al día siguiente a preguntar por ella. Y ya se imagina, había muerto durante la noche.&lt;br /&gt;- Entiendo…&lt;br /&gt;- Verá… verás… - se corrigió – al principio no podía distinguir muy bien cuanto tiempo le quedaba a una persona solo por ver su vela pero ahora es casi como una intuición. Ahora casi puedo saber con exactitud el tiempo que les queda, semana arriba, semana abajo. Quizá con algún mes de diferencia.&lt;br /&gt;En este momento se interrumpió porque llamaron a la puerta. Otra secretaria que no era la que había conducido a Matilda por la consulta se dirigía a la psicóloga para recordarle que la cita de su siguiente paciente iba con retraso. Ana no lo dudó y le pidió a la nueva secretaria que se disculpara con su paciente y que hiciera el favor de cancelar las otras dos citas que le quedaban. A Matilda no le extrañó y lo agradeció, tenía más cosas que contar. La secretaria se retiró y volvió a dejarlas a solas.&lt;br /&gt;- Bien, si… - dijo tratando de retomar el hilo de la conversación.&lt;br /&gt;- ¿Sabe que es muy curioso?- Estaba claro que le costaba tratarla de tú. Ana no la corrigió. ¿Qué podía ser más curioso que todo aquello? – Bueno, he notado que los bebes sí que llevan su copia junto a sus cochecitos, una especie de reflejo pero no totalmente despegado de su propio cuerpo y… ¡ninguno de ellos lleva vela!&lt;br /&gt;- ¿A si?&lt;br /&gt;- ¡Sí! Es decir… después de darle muchas vueltas he llegado a la conclusión de que puede ser porque quizá al ser tan jóvenes sí tienen alma pero no tienen un destino fijado, un camino marcado con el que su propia alma pueda especular sobre el tiempo que les queda de vida… es una hipótesis solo, comparando quizá sea por lo mismo por lo que no pueden sostener una vela. Quizá le doy muchas vueltas, creo que ya chocheo…&lt;br /&gt;La terapeuta trató de no reflejar su consternación. Intentó parecer tranquila como quien acaba de recibir una receta de cocina. Hacía rato que barajaba una solución. Conocía a muchos médicos psiquiatras, colegas a los que pedir información para saber cómo debía proceder. Estaba claro que la mujer sufría un trastorno post traumático severo con alucinaciones, dios sabia cuanto tiempo llevaba así y necesitaba ayuda médica. Recodó entonces que desgraciadamente el psiquiatra del gabinete tenia la tarde libre. Se excusó a la señora Suarez para ir al lavabo. En cuanto cerró la puerta tras de sí se dirigió a un despacho vacio. Hizo un par de llamadas y pidió una ambulancia. Tendría que convencer a la señora Suarez para que se fuera al hospital por las buenas o al final iría por las malas. “Demasiado tiempo para ir al baño pensó”. Volvió a su despacho tratando de parecer más fresca pero era obvio que la señora Suarez se olía algo. No sabía cómo empezar.&lt;br /&gt;- Escuche – dijo Matilda cortante – Sé lo que parece y sé que suena difícil de creer pero antes de que usted me mande al hospital quiero contarle una cosa más. ¿Me permite?&lt;br /&gt;- Claro – dijo Ana ahora más tranquila por haberse librado de una situación incómoda.&lt;br /&gt;- Verá, ignoro porque me pasa esto, eso es algo que no sé, que no encuentro explicación por mucho que lo pienso, pero hay algo que si sé.&lt;br /&gt;&gt;&gt;Si hace seis o siete años yo hubiera podido ver lo que veo ahora quizá no habría discutido tanto con Ricardo, quizá hubiera tratado de hacerle más feliz o incluso salvarle la vida. Sé que no se puede burlar a la muerte, ahora lo sé, créame que lo he intentado, que he pretendido salvar a gente con todas mis fuerzas pero de un modo u otro al final siempre llega lo queramos o no. Sí yo hubiera sabido verlo, si lo hubiera aceptado creo que no habría sido tan desgraciada cuando mi marido murió, que habría disfrutado de cada minuto con él y no lo hubiera lamentado.&lt;br /&gt;&gt;&gt; Ahora bien si esto es estar loca, si con medicación esto pasará, entonces prefiero estar loca, porque de ese modo puedo dar a los demás la oportunidad que yo no tuve. Lo que yo hubiera querido. Yo no veo mi alma, no sé si porque siempre está detrás de mí y por eso no puedo mirarla, si será un designio divino que no la mire cara a cara o que simplemente no tengo, que la perdí el día que perdí la ilusión por la vida. La idea mas romántica es que la perdí el día que murió mi marido. Pero yo prefiero pensar que no la puedo ver a pensar que no tengo… creo que es más alentador.&lt;br /&gt;Ana no sabía que decir. Dejó hablar a su paciente porque con todo pensó que era la mejor ayuda que podía darla. Estaba emocionada y se esforzó por no demostrarlo.&lt;br /&gt;- En cualquiera caso todo esto no tiene nada que ver con usted – prosiguió – Pero hay algo que si debe saber, que quiero que sepa. –Ana en su interior sintió un escalofrió y lo dejó ir.&lt;br /&gt;&gt;&gt; Hace cosa de dos semanas un hombre muy agradable me ayudo a recoger la compra que se me había desparramado por el suelo cuando se me rompió una de las bolsas en plena calle. Fue muy amable y me ayudo a cargarlas hasta el coche. Me llevé un disgusto cuando le observe mientras se marchaba porque vi que su vela era muy corta. “Apenas unos meses” me dije. Me anime a seguirle y devolverle el favor por haber sido tan amable conmigo. Vi donde vivía y me entere del piso, de con quien vivía, su número de teléfono. – Chasqueó la lengua – Yo no puedo decirle a una persona que va a morir, no sería justo, no arreglaría nada. La única forma de ayudar es avisar a otros que puedan hacerle feliz, a la gente que le quiera, lo mismo que fui yo para mi Ricardo, lo que habría sido de haberlo sabido.&lt;br /&gt;Más tarde cuando ya había oscurecido Ana miraba hacia la calle, se quedó hipnotizada un momento con las gotas de lluvia que se pegaban a los cristales de su despacho, un momento de calma en la gran tormenta que eran sus pensamientos. Una y otra vez recordaba las últimas palabras de Matilda antes de marcharse en la ambulancia.&lt;br /&gt;“Quiero que tu tengas la oportunidad que yo no tuve”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;END&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15143015-2584999794062722667?l=mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/feeds/2584999794062722667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15143015&amp;postID=2584999794062722667' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2584999794062722667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15143015/posts/default/2584999794062722667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mensajesdelmundoinfinito.blogspot.com/2008/10/las-velas.html' title='Las Velas'/><author><name>Marian</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14405747794619394451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_QDkBhGbDXtE/SP4c_HWxLcI/AAAAAAAAACk/JQ5ubEduGJU/S220/IMAG0206.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
