07 octubre 2024

El escritor en desacuerdo consigo mismo

 

He podido comprobar en mis propias carnes cómo algo que escribí hace mucho de pronto me parece equivocado, malo e incluso aborrecible.

El ser humano cambia y evoluciona con la edad. Esa vergüenza ajena que nos entra al recordar las chorradas que hicimos y dijimos en la infancia o la juventud es pan de todos. Entiendo que para los escritores aún más si tenemos en cuenta que nuestras ridiculeces quedan por escrito.

Otra cosa es leer algo que teníamos olvidado y decir “¡qué genio soy, esto es buenísimo!”. Pero esa otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.

Ahora mismo me siento a revisar escritos de hace más de quince años (como hobby, cosas que pasan) sobre un mundo inventado tan completo que todavía no me he atrevido a meterle mano de forma oficial, y me encuentro con ideas que me encantan, pero veo que no estoy de acuerdo con el desarrollo de su mitología, su cosmogonía, y tengo ideas que me parecen mucho mejores.

No es la primera vez que me pasa. Ya inventé un universo hace años y le di la vuelta por completo cuando vi que su historia flojeaba. Y ahora que lo pienso, Malakhim también fue por esos derroteros, que empezó como algo romántico y me empecé a meter en camisas de once varas sobre religiones y el origen de las creencias.

¿Os ha pasado o soy la única loca que guarda ideas de hace décadas? ¿Alguna que os haga decir “madre mía, menudas chorradas se me ocurrían”?

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