Tenemos delante a Violeta, la tímida Violeta. Está en la cocina, descalza y solo viste los calzoncillos de su ex novio que usa como pijama. Tiene un piercing en la nariz, otro en el ombligo y otros muchos y muy variados en las orejas. Los pelos revueltos le caen como pueden, por donde pillan como una cascada negra y rizada que no sabe dónde meterse. Se está hurgando la nariz con el pulgar mientras contempla asobinada el interior del microondas.
20 noviembre 2008
11 noviembre 2008
SIN PALABRAS
Paul y Sarah vivían en un pequeño rancho con sus dos hijos y su ahijado. Laura tenía trece años y estaba en plena pubertad. Siempre había sido una chica risueña hasta que la adolescencia empezó a oprimirla con sus irremediables transformaciones. Los últimos meses habían sido los peores. A parte de los altibajos de humor y de estar insociable y arisca con todo el mundo, físicamente también hubo muchos cambios, el pecho creció y había engordado bastantes kilos. Aunque en ocasiones su madre la pillaba poniéndose una faja en la tripa, al final siempre lo achacaba a cosas de la edad.
08 noviembre 2008
ADIOS
La primera vez que te vi salías en una serie de segunda que nunca llegó a nada y que ya ha quedado en el olvido. Entonces ya sabía que tenías algo especial aunque no lograba adivinar lo que era. Me tragaba aquella serie como si fuese agua aunque era un autentico pestiño, observando lo que yo sabía que iba a ser tarde o temprano un gran actor.
05 noviembre 2008
FELICIDAD
Hoy lloro de felicidad.
Pero no de la felicidad de quien tiene dinero o amantes o amigos. Lloro de la felicidad que supone el verse a uno mismo después de penurias, tristezas y situaciones realmente jodidas durante toda la vida y que ahora, aunque el momento es duro, sin dinero, enferma y sin trabajo, tengo la satisfacción de haberme hecho a mí misma, de ver en mí la persona que quiero ser, de ver que cuando quiera y como quiera puedo comerme el mundo.
Lloro de pura alegría por haber hecho un YO inmenso.
Eso es muy grande señores.
Es un asqueroso buen rollo, sobre todo para los que tienen un mal día. A ellos les dejo esta canción "Counting stars" de One Republic.
Pero no de la felicidad de quien tiene dinero o amantes o amigos. Lloro de la felicidad que supone el verse a uno mismo después de penurias, tristezas y situaciones realmente jodidas durante toda la vida y que ahora, aunque el momento es duro, sin dinero, enferma y sin trabajo, tengo la satisfacción de haberme hecho a mí misma, de ver en mí la persona que quiero ser, de ver que cuando quiera y como quiera puedo comerme el mundo.
Lloro de pura alegría por haber hecho un YO inmenso.
Eso es muy grande señores.
Es un asqueroso buen rollo, sobre todo para los que tienen un mal día. A ellos les dejo esta canción "Counting stars" de One Republic.
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